La Justicia confirmó que fue intencional el incendio

IRON MOUNTAIN

28/02/2015 La Nación

El peritaje de la Policía Federal concluyó que se utilizó un material combustible; en el hecho de febrero de 2014 murieron diez personas

Por Mauricio Giambartolomei

El hallazgo de sustancias combustibles, dispositivos, restos de conductores y transformadores de energía fueron concluyentes para que los peritos de la Policía Federal determinaran que el incendio en el depósito de Iron Mountain en Barracas fue intencional. Un año después de la tragedia en la que murieron ocho bomberos y dos rescatistas sepultados bajo los escombros de las paredes que se derrumbaron, la Justicia confirmó las sospechas que se instalaron los días posteriores al 5 de febrero de 2014.

Así se lo informó a LA NACION la fiscal que investiga la causa, Marcela Sánchez, titular de la Fiscalía de Instrucción N° 37. «Se determinó que hubo varios focos de incendio y que se utilizó un material acelerante para dar inicio al fuego», explicó la fiscal, sin brindar mayores detalles.

Sánchez, como esperaba, recibió el informe elaborado por los peritos de la División Siniestros de la Policía Federal Argentina antes de que finalice el mes. En el peritaje también participaron los especialistas del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), que trabajaron entre toneladas de escombros, hierros y papeles quemados depositados en un playón de la Policía Federal.

En las próximas semanas la funcionaria espera la conclusión de otro peritaje que encargó a los expertos de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) para completar los estudios sobre los restos e incorporar los resultados a la causa, en la que interviene el Juzgado Nacional en lo Criminal de Instrucción N° 18, a cargo del juez Pablo Ormaechea. Sin embargo, los primeros resultados fueron convincentes.

«Los peritos concluyeron que el fuego comenzó entre los depósitos siete y ocho, aproximadamente a siete metros de la línea de edificación de la calle Benito Quinquela Martín. Se encontraron rastros de sustancias combustibles y se estableció que el foco del fuego se produjo por dispositivos colocados al efecto, ya que también se encontraron restos de conductores y transformadores de energía que no se correspondían con partes de equipos del lugar», dice el informe difundido por el Ministerio Público Fiscal.

Cuatro días después de la mañana trágica del 5 de febrero de 2014, con el recuerdo fresco de la despedida de los bomberos y rescatistas fallecidos, se supo que no habían funcionado los aspersores ubicados dentro del depósito que debían rociar y apagar las llamas. Además, quedó demostrado que las bombas no tenían la suficiente presión para enviar agua y que los depósitos estaban a la mitad de su capacidad. Con esos elementos fue cobrando fuerza la hipótesis del sabotaje o incendio intencional.

Ahora deberán esperarse los estudios a cargo de la UTN para que los resultados de los peritajes sean incorporados a la causa, que avanza sin querellantes. Antes de cumplirse el primer aniversario de la tragedia, como había informado LA NACION, los familiares de las diez víctimas llegaron a un acuerdo económico con Iron Mountain y desistieron de sus querellas.

Sin embargo, con las conclusiones de la División Siniestros de la Policía Federal el escenario es distinto. «Estamos pensando en hacer una presentación penal. Si coincide el peritaje de la UTN, ahí tomaremos la decisión de involucrarnos», adelantó Sergio Velázquez, secretario general del cuartel Vuelta de Rocha, al que pertenecían dos de los fallecidos: Sebastián Campos y Facundo Ambrosi, que permaneció internado durante diez días y luego murió.

Las otras ocho víctimas son Anahí Garnica, Leonardo Day, Eduardo Conesa, Damián Véliz, Maximiliano Martínez y Matías Monticelli, pertenecientes a la Policía Federal; y los rescatistas de Defensa Civil, José Méndez y Pedro Barícola.

«Nos entristece e indigna haber tomado conocimiento de que la presunta causa de esta tragedia es un incendio intencional, un acto cruel y sin sentido cometido sin la más mínima preocupación por la seguridad de nuestra sociedad», expresó Iron Mountain en un comunicado.

Antes de la tragedia de Barracas la multinacional había sufrido otros incendios. En 1997 ardieron tres depósitos de Iron Mountain en Nueva Jersey (Estados Unidos) y en 2006 se incendiaron los de Londres (Inglaterra) y Ottawa (Canadá).

La última inspección que la Agencia Gubernamental de Control (AGC) realizó en el depósito de la calle Azara 1245 fue en julio de 2012. En ese momento cumplía con la normativa para funcionar. Pero durante 2013 no había sido inspeccionado.

Barracas, la peor tragedia de los bomberos

Incendio

El 5 de febrero del año pasado ardieron las naves 7 y 8 del depósito de la multinacional Iron Mountain. La alarma se disparó a las 8 de la mañana y dos empleados de la empresa dieron aviso al 911, que movilizó distintas dotaciones de bomberos y de la Prefectura Naval Argentina

Derrumbe

Cuando avanzaban por la calle Jovellanos desde la esquina de Quinquela Martín, un grupo de bomberos y rescatistas quedó debajo de los escombros de las paredes que se derrumbaron. Nueve personas murieron en el lugar y un bombero falleció días después.

Clientes

Según un informe de la Procelac de mayo de 2014, en los depósitos siniestrados había información de 43 empresas, muchas de las cuales estaban vinculadas con 29 investigaciones en curso. Los bancos Patagonia y HSBC, La Caja Seguros, Jumbo y Cervecería y Maltería Quilmes fueron los que más documentación perdieron