Veredas amigables: cada vez más comercios adornan el espacio público

ESPACIO PÚBLICO

23/03/2015 La Nación

Veredas amigables: cada vez más comercios adornan el espacio público Buenos Aires Desde guirnaldas hasta faroles multicolores crean un ambiente “divertido” en las calles; la tendencia crece en Palermo, Colegiales, Núñez, Villa Urquiza y Once

Desde guirnaldas hasta faroles multicolores crean un ambiente “divertido” en las calles; la tendencia crece en Palermo, Colegiales, Núñez, Villa Urquiza y Once

Por Ángeles Castro

Cada vez más comerciantes porteños embellecen las veredas de sus locales con pequeños detalles, de confección sencilla y colorido impacto, como banderines, guirnaldas, flecos y farolitos. Los adornos saltan fácilmente a la vista de los vecinos, que, según coinciden los testimonios, perciben un paisaje alegre y amigable.

Con el doble propósito de llamar la atención de potenciales clientes y de sumar un plus de “buena onda” al barrio que los acoge, comerciantes de Palermo, Colegiales, Núñez, Villa Urquiza y Once iniciaron esta tendencia, que se va expandiendo por la ciudad.

“Yo amo los colores. Primero puse macetas, pero me las rompieron. Entonces pensé en algo barato y colorido. Y así surgieron los flecos, distribuidos en tres cordones que van desde el frente hasta el poste de luz. Me gustó ponerle un poco de onda”, explicó Silvina Biondi, del local de ropa Dale Juana, situado en Villa Urquiza, al 2300 de la calle Bauness.

“Me parece buenísimo. Por el barrio, en un radio de pocas cuadras, varios negocios tienen diversos adornos en las veredas. Ponen una pausa al cemento y ocupan apenas espacio, se integran bien al ambiente. No resultan invasivos como una marquesina enorme, al menos para mí”, dijo Alejandra Cutner, vecina de Villa Urquiza.

Efectivamente, sólo en el polígono delimitado por Blanco Encalada, Andonaegui, Olazábal y Triunvirato existen varias tiendas, del rubro textil y una casa de yoga, que colocaron banderines, guirnaldas y flecos de colores en sus frentes.

Camboya, un local que vende ropa, accesorios y decoración étnica en Palermo, sorprende con un cantero en el que se instalaron faroles de diversos colores, iluminados desde el interior. Cuelgan de postes insertados sobre una base y se retiran durante las horas que el negocio permanece cerrado.

“Abrimos hace unos tres años y la cuadra tenía muy poco movimiento, recién ahora empieza a mejorar. Si bien por un lado la idea fue llamar la atención mediante algo lindo, no todos los que se acercan entran a comprar. Eso sí: de 10 personas que pasan, siete se sacan fotos junto a los farolitos”, detalló Nechu, que atiende el local situado en la calle El Salvador, a metros de Gurruchaga.

La mujer admitió que, primero, había “vestido” el árbol de la puerta con tapices, pero que, por una denuncia ante la comuna 14, debió retirarlos. Entonces, eligió esta otra forma, que ha sido bien recibida por los vecinos y transeúntes.

La normativa vigente prevé, desde la ley de arbolado urbano (N° 1556), la prohibición de “fijar cualquier tipo de elemento extraño” en los árboles. En cuanto a los postes de luz, voceros del Ministerio de Ambiente y Espacio Público indicaron que está prohibido colgar de ellos banderolas, banners y publicidad.

Por otra parte, el Código Contravencional de la ciudad establece que el espacio público, como las aceras, no puede ser ocupado en el uso de una actividad lucrativa.

En Pasteur al 500, la casa Souvenirs Ana María rompe la monotonía de la seguidilla de locales en esa cuadra de la zona de Once. Al alzar apenas los ojos, se observa una tira de nueve banderines triangulares de diversos colores y confección casera, cada uno con una letra de la palabra souvenirs, entre un par de pompones de papel.

“Quisimos atraer la atención de la gente para levantar las ventas y, de paso, que sirva como decoración. Éste es un negocio familiar, y los banderines también los hicimos en familia”, sostuvo Rosa Acosta, ex cuñada de la dueña del local. Y aseveró que no tuvo problemas por la colocación de los adornos.

También eligió banderines, junto con una especie de hada dibujada sobre una pizarra que reposa en un poste, el responsable de la tienda de disfraces que funciona en Freire, entre Avilés y Elcano, en el barrio de Colegiales. “Tratamos de decorar el local y aportar algo de colorido. Abrimos hace cuatro años; el hada está desde siempre, los banderines con más recientes. Pensamos, además, pintar el frente de rosa, pero el vecino que vive arriba se opuso. Somos respetuosos, y nunca recibimos una queja”, señaló a LA NACION Rodrigo.

En cambio, Graciela, que maneja la casa de cotillón situada en Ciudad de La Paz y Azurduy, en el barrio de Núñez, se volcó a cubrir un tramo del árbol de la esquina con un tejido de crochet. “Yo ya había visto estos tejidos en diferentes lugares; acá cerquita incluso hay un restaurante que lo tiene, en el cruce de Amenábar y Núñez. Mi idea fue marcar un mojón, decir «acá estamos», para que nos vieran desde Cabildo. Lo tejió una amiga. Los vecinos están chochos”, aseguró.

La decoración la completa una serie de plantas con flores que crecen al pie del ejemplar. Pero eso, aclaró la mujer, “fue una iniciativa de la portera del edificio”, que también resultó bienvenida en el barrio.

Qué dice la normativa

Si bien los adornos en veredas no están taxativamente prohibidos, algunas interpretaciones de la normativa pueden restringir su uso. De todos modos, casi no hay quejas vecinalesLa ley de arbolado urbano (N° 1556) incluye la prohibición de “fijar cualquier tipo de elemento extraño” a los árbolesEn cuanto a los postes de luz, voceros del Ministerio de Ambiente y Espacio Público recordaron que está prohibido colgar de ellos banderolas, banners y dispositivos publicitariosA su vez, el Código Contravencional de la ciudad establece que el espacio público, como las aceras, no puede ser ocupado en el uso de una actividad lucrativa. Por eso, hay que tramitar ciertos permisosEl gobierno porteño informó que hoy y mañana los conductores podrán estacionar gratis en las avenidas, mientras que permanecerán cerrados los centros comunales y las oficinas de rentas.