Cancillería envió ayer al juez Martínez de Giorgi para que determine extradiciones de Burzaco y Hugo y Mariano Jinkis

FIFA GATE

28/05/2015 Ambito Financiero

La fiscal general de Estados Unidos, Loretta Lynch, y el director del FBI, James Comey, presentaron ayer por la mañana el FIFA-GATE. Antes, a las 5.30 de Zúrich, la Policía suiza detuvo a siete acusados que descansaban en un hotel de esa ciudad suiza. Alejandro Burzaco, uno de los tres argentinos involucrados, estuvo en el campo de juego de la Bombonera el 14 de mayo en el suspendido Boca-River.

La Cancillería argentina recibió ayer por la tarde desde la Embajada de Estados Unidos el pedido de extradición formal para los tres argentinos involucrados en el escándalo de corrupción en la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA). Se trata de Alejandro Burzaco (ver nota aparte), actual CEO de Torneos y Competencias, Hugo Jinkis y su hijo Mariano, CEO y vicepresidente respectivamente de la empresa Full Play. El ministro de Relaciones Exteriores Héctor Timerman firmó ayer el pedido de extradición de los tres involucrados, y los girará al Poder Judicial para que el magistrado Marcelo Martínez de Giorgi defina la situación de Burzaco y los Jinkis.

Los tres son, junto con el fallecido Julio Humberto Grondona (ver nota aparte), los principales involucrados argentinos en el escándalo de corrupción con redadas policiales y detenciones de altos dirigentes en Zúrich que sacudió ayer los cimientos de la FIFA, justo dos días antes de que el suizo Joseph Blatter sea casi con seguridad reelecto presidente del ente rector del fútbol mundial. Todo comenzó desde muy temprano, cuando apenas eran las 5 de la mañana y los delegados de las federaciones invitadas al congreso de la FIFA dormían en distintos hoteles de la plácida Suiza. No lo harían por mucho tiempo más, porque a pedido del Departamento de Justicia de Estados Unidos, la Policía suiza comenzó a detener a siete altos dirigentes del fútbol americano, en una operación contra la corrupción en la que hay en total catorce implicados.

Según confirmaron las autoridades estadounidenses, el uruguayo Eugenio Figueredo y Jeffrey Webb (islas Caimán), ambos vicepresidentes de FIFA, están entre los detenidos.

Nueve de los implicados son dirigentes o exdirigentes futbolísticos, mientras que otros cinco son ejecutivos de marketing de Sudamérica y de Estados Unidos. El Departamento de Justicia acusa a los involucrados de “crimen organizado” y de montar un esquema por el que se pagaron “más de 150 millones de dólares en sobornos para obtener lucrativos derechos mediáticos y de marketing en torneos de fútbol internacional”. Además de Figueredo y Webb, quien actualmente es presidente de la Concacaf (Confederación del Norte, Centroamérica y el Caribe), también están acusados de formar parte de la trama el paraguayo Nicolás Leoz, el brasileño José María Marín, el costarricense Eduardo Li, el nicaragüense Julio Rocha, el venezolano Rafael Esquivel, el triniteño Jack Warner y el británico Costas Takkas, todos actualmente en puestos directivos o exdirectivos del fútbol americano.

Siete de ellos, Figueredo, Webb, Marín, Li, Rocha, Esquivel y Takkas, fueron detenidos e inmediatamente comunicaron su negativa a ser extraditados a Estados Unidos, indicó el Ministerio de Justicia suizo. No obstante, Washington tendría un plazo de cuarenta días para hacer un pedido formal de extradición.

En tanto, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Paraguay confirmó que recibió una notificación vía Embajada de Estados Unidos en la que se pide la captura con fines de extradición de Nicolás Leoz, el expresidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol). En este caso están involucrados los tres empresarios argentinos: Alejandro Burzaco, Hugo Jinkis y su hijo Mariano, de Full Play, una asociada “joint-venture” con Torneos y de la empresa brasileña Traffic, para conformar Wematch, que desarrolla la comercialización de la próxima Copa América de Chile.

La fiscal general de Estados Unidos, Loretta Lynch, acompañada del director del FBI, James Comey, compareció en conferencia de prensa en Nueva York para detallar los cargos contra 14 personas, entre directivos de la FIFA y ejecutivos de empresas relacionadas con ese organismo, después de la detención de siete de ellos en Suiza. “Utilizaron sus posiciones de confianza para solicitar sobornos a cambio de los derechos comerciales y lo hicieron una y otra vez, año tras año, torneo tras torneo”, denunció Lynch, quien pese a la insistencia de los periodistas evitó pronunciarse sobre posibles medidas contra Blatter.

Las autoridades estadounidenses dijeron que con esta investigación están sacando una “tarjeta roja” a la FIFA y avisaron que las detenciones en Zúrich son sólo el comienzo de su persecución contra la corrupción en el mundo del fútbol, ya que se trata de una investigación que sigue en marcha. La investigación por sobornos que alcanzarían los 150 millones de dólares incluye 47 cargos, desde organización mafiosa y fraude masivo hasta blanqueo de dinero, y los 14 acusados, algunos de los cuales ya se han declarado culpables, se enfrentan a un máximo de 20 años de cárcel.

Preguntada sobre el futuro de Blatter, que mañana buscará su reelección, Lynch evitó pronunciarse, aunque recordó que la investigación todavía no ha terminado. “No vamos a hacer comentarios sobre nadie que no esté incluido en el pliego de acusaciones”, dijo la fiscal. Según el Departamento de Justicia, el escándalo salpica la elección de Sudáfrica como sede del Mundial, “corrompida a través de sobornos”, la elección de Blatter en 2011. Además, la Copa América que se disputará por primera vez en EE.UU. en 2016 “fue usada como vehículo en una conspiración más amplia para llenar los bolsillos de los directivos con sobornos de un total de 110 millones de dólares”, que representan casi un tercio de los costos legítimos de los derechos implicados en los torneos. “En resumen, estos individuos y organizaciones incurrieron en sobornos para decidir quién televisaría los partidos, dónde tendrían lugar y quién controlaría la organización que supervisa el fútbol en el mundo”, agregó Lynch. La fiscal general precisó que los acusados planearon parte de su actividad delictiva en reuniones celebradas en Estados Unidos, además de usar el sistema bancario de ese país para distribuir los sobornos. Ante semejante descalabro, inmediatamente el ente rector del fútbol mundial convocó a una conferencia de prensa poco antes del mediodía de Suiza, en la que el director de comunicación Walter de Gregorio dejó clara cuál sería la estrategia de defensa del máximo jefe: Blatter no está imputado, esto no tiene nada que ver con él y no piensa renunciar. Ante la magnitud del escándalo, la Unión Europea de Fútbol Asociado (UEFA), donde Blatter encuentra mayor oposición, exigió que las elecciones sean postergadas. Sin embargo, se ratificó el congreso de mañana de la FIFA en Zúrich.

 

 

El fútbol y la política mundial, sacudidos por el escándalo

  • Diego Maradona: “Hoy ganó el fútbol, la transparencia y perdió la corrupción de la FIFA. Basta de negociados, basta de mentirle a la gente y de hacer una cena show para inducir a los dirigentes para reelegir a Blatter. Nicolás Leoz y Eugenio Figueredo estaban protegidos, les vamos a pegar una patada en el culo para que se vayan. La FIFA tiene reservas de 1,5 billón y a los mentirosos les cayeron de sorpresa. Lo único que le pedía a Julio Grondona es que no siga choreando. Que cuando vaya a Santiago del Estero haya una cancha de fútbol. Cuando vaya a Colombia, también. Que hagan cosas, con una pelota de fútbol juegan 22 pibes. Ahora estoy disfrutando de algo que dije hace mucho tiempo y me trataban de loco. Y hoy el FBI dijo la verdad”.
  • Joseph Blatter: “Es un momento difícil para el fútbol, los hinchas y la FIFA. Comportamientos así no tienen su lugar en el fútbol y nos aseguraremos de que los implicados estén excluidos del juego”.
  • Dilma Rousseff: “No veo cómo esto puede dañar al fútbol brasileño. Creo que sólo beneficiará a Brasil y se tienen que investigar todos los torneos, todas las actividades. Todo lo que estaba en la Copa del Mundo en relación con nuestro dinero, no el de ellos (por FIFA), tenemos pleno derecho a investigar”.
  • Michel Platini: “Estos sucesos afectan la imagen del fútbol y muestran que la corrupción está radicada en la FIFA. El congreso de la FIFA amenaza con convertirse en una farsa. Blatter es un mentiroso. En 2011 fue elegido con la promesa de que en la elección de este año, con 79 años, no volvería a candidatearse, pero se ve que es incapaz de vivir alejado del poder”.
  • Nicolás Leoz: “Yo no sé de dónde viene esto. Me indigna lo que me están queriendo hacer”.