Un giro sorpresivo

REGISTRO SOBRE FEMICIDIOS 

05/06/2015 Página 12

La decisión de la Corte Suprema de crear un registro propio sobre femicidios despertó sorpresa entre los integrantes del Poder Judicial.

Bajo la presidencia de Ricardo Lorenzetti se desplazó hace apenas dos meses a los integrantes del Instituto de Investigaciones creado por Raúl Zaffaroni, que entre otras funciones tenía la de realizar un monitoreo exhaustivo sobre los casos de conflictividad violenta, con especial atención en los femicidios. Mediante una acordada con pocos fundamentos ese instituto fue desarticulado y trasladado en marzo a la órbita del Consejo de la Magistratura, luego de que Zaffaroni presentara su renuncia a fin del año pasado.

“La instrucción de la presidenta del Consejo es hacer el monitoreo en Capital Federal con especial atención en los femicidios, para lo cual se trabaja en la elaboración de un protocolo específico”, explicó a Página/12 su actual director, Rodrigo Codino. Zaffaroni impulsó durante su paso por la Corte Suprema los estudios sobre violencia intrafamiliar, concepto que incluye al femicidio pero que es más amplio, así como no toda muerte violenta de una mujer es un femicidio. El Instituto de Investigación creado por la acordada 51/2009 dependía de la Dirección General de Biblioteca e Investigaciones de la Corte. En 2010 publicó su primer Mapa Interactivo de Homicidios Dolosos, que abarcaba los delitos de esa índole ocurridos en laciudad de Buenos Aires y que luego se extendió a provincias como Corrientes, La Rioja, Misiones, San Luis y Tucumán. En marzo último, tras la renuncia de Zaffaroni, los supremos Lorenzetti, Juan Carlos Maqueda, Elena Highton de Nolasco y Carlos Fayt separaron al Instituto de la Dirección de la que dependía. El paso siguiente fue su traspaso al Consejo, que implicó dispersar a quince investigadores en distintos destinos. Ante el “desarrollo de las distintas disciplinas jurídicas, tanto mediante el auxilio a los órganos jurisdiccionales como a través de la promoción de ciencia jurídica”, resulta “conveniente” enviarlo a la “órbita del Consejo”, fue el escueto fundamento de los magistrados.

“Llevamos registros de homicidios en Capital Federal con la particularidad de que no son registros estadísticos sino de lecturas de expedientes judiciales, análisis criminológicos a partir de la lectura de esos expedientes”, explicó Codino, actual director del Instituto. “Hay supuestos a analizar que no son precisamente femicidios pero sí fenómenos de violencia contra la mujer. Por ejemplo, cuando un padre mata a sus hijos para hacerle daño a su mujer el delito es un filicidio pero el contexto en el que se produce es el de violencia contra la mujer, es un concepto criminológico que lo abarca”, afirmó.

En 2010 no era técnicamente posible llevar registros sobre femicidios porque la figura no estaba prevista en la ley. Ese paso se concretó recién con la reforma penal de 2012. Al año siguiente, el femicidio apareció incluido dentro del concepto más amplio de violencia intrafamiliar como caso de violencia producto del odio contra la mujer, explicó Codina. Recién en el estudio de expedientes de 2014 se analizan por primera vez los femicidios específicamente. “Estamos relevando y analizando causas. Particularmente y como titular del Instituto me estoy dedicando en persona al estudio de las causas de femicidio”, afirmó Codino.

Durante 2014, en su último año bajo jurisdicción de la Corte Suprema y en línea con el objetivo que se había trazado Zaffaroni de extenderlo a todo el país, el Instituto extendió su monitoreo sobre conflictividad violenta a varias provincias en base a convenio que el máximo tribunal había firmado con los ministerios de Justicia y de Seguridad. Ese trabajo de investigación fue interrumpido por el traspaso al Consejo. La instrucción de la presidenta del Consejo es hacer el monitoreo en Capital Federal con especial atención en los femicidios, para lo cual se trabaja en la elaboración de un protocolo específico. “Lo que está haciendo ahora el Instituto, por las directivas expresas del Consejo de la Magistratura, es analizar específicamente el delito de femicidio, todos los supuestos de femicidio”, explicó Codina. Para llevar adelante ese trabajo cuentan con autorizaciones expresas de la Cámara del Crimen, la Cámara de Casación y la Procuración General de la Nación para poder acceder a los expedientes.