Acoso en la Ciudad: hay diez denuncias por mes por exhibiciones obscenas

EXHIBICIONES OBSCENAS

21/10/2015 – ParaBuenosAires.com – Mención fiscal general de la Ciudad, Martín Ocampo, Genoveva Cardinali, titular del equipo especializado en violencia de género de la Fiscalía de la Ciudad, la Fiscalía de la Ciudad, la Fiscalía porteña y fiscales porteños.

Se producen en medios de transporte y también en lugares públicos. El lunes, un hombre fue detenido por eyacular sobre una pasajera en el subte A.

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(CABA) Un taxista que se masturba cuando lleva pasajeras solas en su vehículo. Un hombre que se hace depilar las zonas íntimas en un centro de estética y eyacula sobre la empleada. Un motociclista que se excita viendo entrar a los chicos a una escuela. El caso ocurrido el lunes, cuando un hombre fue bajado a los golpes del subte A por masturbarse y eyacular sobre una pasajera, no es aislado. La Fiscalía de la Ciudad recibe un promedio de 10 denuncias por mes por exhibiciones obscenas.

“Entre enero y septiembre, inclusive, en la Fiscalía porteña hemos recibido 93 denuncias por exhibiciones obscenas, lo que da un promedio de 10 por mes –precisa el fiscal general de la Ciudad, Martín Ocampo–. Además, en todo 2014 hubo 162 denuncias. Este delito tiene una pena de multa de $ 1.000 a $ 15.000. Lamentablemente, con el proceso inflacionario que vive la Argentina estas multas quedan descontextualizadas”.

En el caso del hombre que el lunes se masturbó en la línea A del subte y eyaculó sobre una mujer, si bien fue acusado por “exhibiciones obscenas“, también será investigado por abuso sexual simple, un delito con penas de entre 6 meses y 4 años de prisión. Por eso la causa está en manos de un Juzgado Nacional en lo Criminal de Instrucción, a cargo de lajueza Guillermina Martínez, donde ayer fue indagado.

El año pasado ocurrió un episodio muy similar en la línea D. Un hombre aprovechó que el vagón estaba repleto y se paró detrás de una mujer. Al llegar a la estación Bulnes, ella notó que le había eyaculado encima. Según declararon los testigos en aquel momento, la víctima tenía semen a la altura de un glúteo, el muslo y la pierna. Sin embargo, ella huyó sin hacer la denuncia. De todas maneras, el hombre fue detenido y lo acusaron de exhibiciones obscenas.

“Se trata de conductas machistas –asegura Genoveva Cardinali, titular del equipo especializado en violencia de género de la Fiscalía de la Ciudad–. Generalmente, cuando estos hombres hacen su descargo, suelen decir que no se pudieron controlar. Porque la sociedad naturaliza a este tipo de actitudes como si se tratara de una necesidad del hombre y algunos hombres hasta creen que son conductas propias de ser varón. Y no es así, es una cuestión de la cultura patriarcal y machista en la que estamos todos inmersos. Pero gracias a las campañas de difusión y a que las mujeres tenemos un poco más de empoderamiento, la sociedad ahora reprocha más estas conductas”.

La Fiscalía también investigó a un taxista que exhibía su miembro y se masturbaba delante de sus pasajeras. Le comprobaron al menos siete casos. Después de estar más de un año prófugo, Jaime Augusto Epstein fue detenido a fines de agosto pasado y su caso fue elevado a juicio. Ahora enfrenta cargos por exhibiciones obscenas agravadas, porque una de sus víctimas fue una menor de 18 años. Este delito se castiga con entre seis meses y cuatro años de prisión. Y en el caso de Epstein, podría ser efectiva, porque tenía antecedentes por abuso sexual y un rapto en Palermo.

Mientras tanto, la semana pasada, un motociclista fue detenido en la puerta de un colegio de Parque Avellaneda, en la calle Zinny al 1600. Una madre que había llevado a su hija de cinco años a la escuela, vio que el hombre se tapaba la pelvis con el casco. Y por la abertura del visor de ese casco, notó que tenía el pene fuera del pantalón. La mujer lo denunció y fue detenido por la Policía.

En otras ocasiones, las exhibiciones son realizadas por personas con alteraciones mentales. Por ejemplo, un vecino de un edificio de Puerto Madero fue denunciado porque salió del sector de spa cubierto con un toallón y se lo quitó. Así, totalmente desnudo y a la vista de todos, se puso a gritar que estaba cubierto de arañas.

Uno de los casos más llamativos que tuvieron que investigar los fiscales porteños fue el de un hombre de 28 años que se masturbó mientras lo estaban depilando. Ocurrió en junio, en una peluquería de avenida Entre Ríos al 500, donde solicitó que le hicieran un cavado profundo. Cuando estaba desnudo en el box, sosteniendo su miembro para evitar el contacto con la cera caliente, la empleada vio que empezaba a manipularlo. Hasta que le dijo: “Disculpame, pero no aguanto más”, y se provocó una eyaculación. La depiladora pidió ayuda y el hombre se disculpó diciéndole: “Me acabo de separar, no fue mi intención”. Lo curioso es que ya había hecho lo mismo en la misma peluquería, con otra empleada que no lo denunció.

La abogada especialista en violencia de género aconseja que las víctimas de exhibicionistas y abusadores hagan la denuncia: “La única manera de revertir estas conductas de algunos hombres es mediante la reprobación social –sostiene Cardinali–. Y aunque cueste hacer la denuncia, es lo que va a ayudar a que se pueda combatir este delito machista desde la sociedad y desde la Justicia”.