Ciber peligros: en un año se triplicaron en la Ciudad las amenazas a través de redes sociales

DELITOS INFORMÁTICOS

29/11/2015 – Clarín.com – Mención Ministerio Público Fiscal porteño, Fiscalía porteña, Martín López Zavaleta, fiscal especializado en delitos informáticos de la Ciudad, Fiscalía de la Ciudad, Martín Ocampo, Cuerpo de Investigaciones Judiciales.

Hubo casos que llegaron a daños materiales y que fueron a mediación.Desde enero, en la Fiscalía porteña, recibieron 3.647 denuncias, un 32 % más que en 2014. El 73 % fue por hostigamiento a través de servicios de mensajería instantánea.

Todo llega a través de la misma pantalla que usan todos los días para comunicarse, trabajar, informarse y entretenerse. El disparador puede ser un conflicto personal o laboral, y la situación puede mantenerse en privado o tomar estado público. En todos los casos, aumentan. Según consignan desde el Ministerio Público Fiscal porteño, en lo que va del año se incrementaron en un 32 % la cantidad de denuncias por amenazas a través de las redes sociales en la Ciudad. Los barrios con más casos son Palermo, Balvanera, Villa Lugano, Flores y Caballito.

De las 14.596 denuncias registradas entre enero y noviembre, 3.647 están relacionadas con las distintas vías de socialización digital. El 73% son por hostigamiento a través de los servicios de mensajería instantánea, el 22 % involucra redes sociales, un 4 % se hacen vía correo electrónico y 1 % tiene que ver con un sitio web de compra, venta y subasta de productos.

“Una amenaza es una promesa cierta de un mal futuro, un mal serio y que puede ser cumplible. Si a esa promesa se suma como contraprestación la de hacer o no hacer tal cosa, constituye una amenaza coactiva”, explica Martín López Zavaleta, fiscal especializado en delitos informáticos de la Ciudad.

¿Algunos ejemplos? El año pasado, una mujer de 35 años empezó a recibir amenazas provenientes de una cuenta con nombre de fantasía en su muro de una red social: además de amenazarla la descalificaban profesionalmente y etiquetaban cuentas de otras personas que trabajaban con ella. Finalmente se descubrió que la autora era una mujer con la que habían sido amigas hasta hace un tiempo. O el usuario que quería comprar un sofá a través de un sitio on line, cuando fue a buscarlo se dio cuenta de que no satisfacía sus expectativas y la situación desencadenó un intercambio que fue in crescendo hasta que finalmente intervino el administrador del sitio y se retiró la denuncia que se había asentado en la Fiscalía.

“Las páginas de encuentros ocasionales son escenario recurrente de denuncias por hostigamiento”, apuntan desde la Fiscalía de la Ciudad.

Es el caso de una abogada de 43 años denunció un hombre que después de interrumpir el contacto empezó a enviarle amenazas a través del servicio de mensajería instantánea y el caso se resolvió en la instancia de mediación, cuando el denunciado pidió disculpas y ambos se comprometieron a evitar todo tipo de acercamiento. Y de una estudiante de enfermería de 25 años, que inició una relación sentimental con una chica de su misma edad que había conocido en una red social de encuentros. Pero luego de una discusión, la última comenzó a difamarla y amenazarla tanto en las redes sociales como en mensajes privados.

¿Por qué crecen estos casos? “Las redes sociales son parte integral de nuestro día a día y, en ese sentido, resultan ineludibles para un fiscal en tanto, que su trabajo consiste en reconstruir el pasado. Incluso en un caso de homicidio, es probable que el primer paso consista en revisar la última actividad en redes sociales para buscar indicios”, responde Martín Ocampo, al frente de ese organismo de la Ciudad.

“La Fiscalía cuenta con un Cuerpo de Investigaciones Judiciales que realiza tareas de informática y telemática, tales como descargar los mensajes que servirán como prueba en la investigación y rastrear de dónde provienen”, apunta.

“La amenaza se puede dar desde conflictos familiares, de negocios, de relaciones preexistentes o de vecindad. Pero también estamos teniendo muchos casos de lo que se conoce como grooming, acoso y seducción de personas mayores de edad a menores de edad, a través de perfiles falsos en las redes sociales a partir de los cuales se ganan la confianza de los chicos y a partir de ahí buscan algún tipo de gratificación sexual o imágenes pornográficas”, agrega López Zavaleta.

¿Cuál es el procedimiento? En primer lugar, determinar el dispositivo en el que se originó la amenaza. “Si es un teléfono celular, la facturación y la pertenencia del mismo para llegar a aquellas personas que lo están utilizando. En el caso de las redes sociales, en general, las amenazas provienen de perfiles falsos o incompletos, pero a partir de ahí se puede determinar cuáles son los IP de conexión, desde qué lugar físico se conecta la persona que utiliza ese usuario”, detalla el fiscal.

Algunos casos:

-Contra una fiscal. Una fiscal que investigaba una causa recibió tres amenazas de muerte a través de su cuenta personal de una red social. A diferencia de otras empresas que cooperan con la Justicia, esta no respondió los pedidos de la investigación. Transcurrido un tiempo y al no haber indicios que llevaran a presuponer en un peligro real, el caso se archivó.

Guerra de fans. En una de las redes sociales más conocidas se dio una situación de amenazas entre fans de un grupo cerrado de una cantante popular. La situación llegó a la destrucción parcial del auto de la amenazada. Se resolvió a través de probation: la agresora pagó los daños, prometió evitar contacto y hacer curso de manejo de ira.

Familia. Una médica comenzó a recibir mensajes amenazantes desde perfiles de una red social que eran borrados a las pocas horas. Tras la denuncia, se solicitó a la sede local de esta red recuperar las IP de esas cuentas y se descubrió que eran creadas desde la casa de una ex cuñada de la denunciante. El caso fue elevado a juicio.

Ex marido en la mira. Una mujer recién separada recibía amenazas de una cuenta desconocida. La investigación determinó que provenían de su provincia natal. Se investiga si fueron realizadas por su ex marido, con antecedentes por violencia familiar. Y se aplicaron los protocolos correspondientes para garantizar su seguridad.

Cómo denunciar:

Las denuncias se pueden hacer a través de la línea gratuita de la Fiscalía: 0800 33 (FISCAL) 347225. También on line, en el sitio www.fiscalias.gob.ar o al mail denuncias@fiscalias.gob.ar. Y en forma presencial, en las sedes de la Unidad de Orientación y Denuncias de los barrios.