Rastrean a los prófugos en el Sur del Gran Buenos Aires

TRIPLE CRIMEN

 31/12/2015 Clarín


La Justicia descubrió que el domingo pidieron ayuda y dinero a un empresario en una quinta de Florencio Varela. Luego siguieron con destino desconocido. Ahora cruzan los teléfonos de ese contacto. 


Nicolás Wiñazki nwinazki@clarin.com Marcelo Alejandro Melnyk era el anfitrión de una fiesta en su quinta de Florencio Varela, de la que participaban alrededor de 100 personas, cuando recibió a tres nuevos invitados que a esa altura del domingo pasado ya eran el trío más buscado de la Argentina. Se trataba de Víctor Schillaci, Martín y Cristian Lanatta, los fugados de la cárcel de General Alvear, condenados a cadena perpetua por ser considerados autores del Triple Crimen de General Rodríguez.
El propio Melnyk declaró ante la Justicia que efectivamente los “prófugos de la efedrina” frenaron su escape con destino enigmático, e hicieron una escala en su casa.
Se trata de una propiedad que usa para descanso, de alrededor de 2.000 metros cuadrados, ubicada en la ruta 206, en Florencio Varela.
Melnyk quedó detenido luego de declarar.
Las primeras pistas de esta trama, sus protagonistas, y hasta el origen de la causa efedrina terminan o empiezan siempre en la misma zona del Conurbano bonaerense: localidades del sur como Quilmes, Berazategui y Florencio Varela. En 1994, Rodolfo Fogwill editó su novela “Vivir afuera”, una trama protagonizada por lúmpenes y no tanto, además de policías, narcos y aventureros de todo tipo que sobrevivían en esos mismos suburbios del Conurbano.
Fuentes oficiales de la causa le confirmaron a Clarín que Melnyk confesó que los prófugos lo visitaron el domingo. Las autoridades creen que esa visita podría haber durado varias horas, hasta que se hizo de noche. Melnyk afirmó, en cambio, que a las cuatro y media de la tarde los fugados ya se habían ido también de su residencia.
Los investigadores detectaron que Víctor Schillaci es amigo de Melnyk, y que éste se había registrado para visitarlo a él y a los Lanatta en la cárcel.
Anoche, la Policía Bonaerense ya “caminaba” en secreto por los alrededores de la quinta de Varela: la allanaron y encontraron armas de fuego, entre otros elementos.
Los operativos liderados por el ministro de Seguridad de Buenos Aires, Cristian Ritondo; y por el jefe de la Policía Bonaerense, Pablo Bressi, empezaron ayer a tener resultados concretos.
En la búsqueda de los fugados de Alvear, un operativo cada vez mayor, se sumaron también a agentes de la Policía Metropolitana. La sospecha de las autoridades que investigan la causa es que Melnyk ayudó a los prófugos aportándoles dinero y cierta logística. Se analiza, incluso, si no fue él quien manejó la camioneta oscura en la que se sospecha que escaparon los presos hacia el lugar en el que nacieron: el Sur bonaerense.
Los Lanatta son de Quilmes. Fue en ese municipio donde surgió el nexo entre ellos y Aníbal Fernández, según denunció ante la Justicia, Martín. Su hermano Cristian, declaró, tenía un taller mecánico al lado de la casa del entonces intendente, quien después ascendió en el esquema de poder del PJ bonaerense hasta llegar a ser Jefe de Gabinete de los Kirchner.
Los Schillaci son de Berazategui.
Conocen desde la juventud a la familia que controla políticamente el distrito desde 1987, los Mussi, alineados con los K.
Incluso uno de los miembros de ese clan político, Juan Pablo – hermano del actual jefe comunal, Patricio-, es socio en una empresa de alimentos de Héctor Alejandro Islas que tiene vínculos con una camioneta clave (Ver aparte).
La empresa de Mussi e Islas se llama John Island SRL. Tiene sede en Quilmes. Los Schillaci, el prófugo Víctor y su hermano Marcelo, fueron condenados por el Triple Crimen de la efedrina por haber llevado hacia Quilmes, justamente, a quienes después asesinaron, los farmacéuticos vinculados al negocio de las drogas ilegales, Sebastián Forza, Diego Ferrón y Leopoldo Bina.
Marcelo Melnyk, quien confesó ayer haber recibido a los prófugos en su quinta de Varela –siempre según la versión oficial–, tiene un apodo grandilocuente: lo llaman “El Faraón”. En realidad, ése es el nombre de uno de sus negocios gastronómicos: una pizzería ubicada en Calchaquí 3617, una avenida emblemática de la localidad en la que se entrelazan las múltiples variables policiales del caso efedrina: Quilmes.w

“Hay gente que no quería que Martín Lanatta siguiera hablando y financió el escape”.
Graciela Ocaña Legisladora de confianza publica

“Las víctimas del triple crimen aportaron para la campaña de Cristina en 2007”.
Margarita Stolbizer diputada del gen

¿Los responsables del servicio penitenciario bonaerense no tendrían que ser detenidos e indagados?” Gustavo Vera legislador de bien comun

Allanada. La quinta de Florencio Varela, donde llegaron el domingo Martín Lanatta, su hermano y Schillaci para pedir a un amigo ayuda y dinero. Pedro Lázaro Fernández.