Vigilan avenidas de Caballito para evitar que se instalen los manteros

MANTEROS

30/01/2016 La Nación

Mención Fiscal General, Luis Cevasco; Fiscal en lo Penal Contravencional y Faltas, Celsa Ramírez

Policías de la Federal y la Metropolitana se apostaron en cuadras cercanas a Acoyte y Rivadavia y permanecerán allí por varios días; allanaron dos depósitos de mercadería ilegal

María Eugenia D’Alessio

La cruzada que emprendió el gobierno porteño contra la venta ilegal en la vía pública no cesa. Tras varios operativos en la avenida Avellaneda y en Retiro, ayer la policía se apostó en las veredas de Acoyte y Rivadavia para evitar que se instalen los manteros y allanó dos depósitos ilegales de mercadería.

Por un lado, desplegaron un megaoperativo policial con 500 uniformados para impedir que 611 puestos de venta ilegal que habitualmente ocupan las veredas de la avenida Rivadavia hagan su negocio. Por el otro, desmantelaron dos centros de acopio y detuvieron a una persona.

A las 6, efectivos de la Policía Metropolitana realizaron allanamientos en dos inmuebles : uno en Hipólito Irigoyen al 4200, y otro en Otamendi al 100. Este último sitio era un bar que estaba tomado.

Ambos lugares se encuentran próximos a Acoyte y Rivadavia, punto estratégico para la venta ambulante, según investiga la fiscal Celsa Ramírez, titular de la Fiscalía en lo Penal, Contravencional y Faltas N° 35.

En los operativos se secuestraron 100 bultos de ropa y juguetes, e incluso los carros que se utilizan para trasladar la mercadería a los puestos. Se decomisó también una camioneta con 40 cajones de frutas y verduras, que se suma a otras tres de las mismas características que ya habían sido confiscadas días atrás.

Según explicaron fuentes del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad, estos alimentos se distribuyen en puestos callejeros de Caballito y Almagro. “Estas frutas y verduras provienen del Gran Buenos Aires, y cuando se realizan controles de bromatología son descartadas porque llegan de fincas desconocidas y no pasan los controles”, explicó Luis Cevasco, fiscal general.

Las viviendas allanadas, según dijo el funcionario, estaban en condiciones precarias y de hacinamiento. Allí los efectivos se encontraron con 60 personas que debieron ser identificadas. Una de ellas, un hombre de 40 años y de nacionalidad peruana, tenía pedido de captura internacional. El motivo: robo y homicidio. Fue detenido. Fuentes del Ministerio de Justicia y Seguridad aseguraron que el hombre quedará a disposición de la justicia federal.

Mientras tanto, sobre la avenida Rivadavia, desde avenida La Plata hasta Del Barco Centenera, unos 500 agentes de las fuerzas Metropolitana y Federal vigilaban las veredas para impedir que los manteros ocupen su lugar y armen los puestos.

“Los agentes se van a quedar hoy y durante varios días más”, aseguraron en la Ciudad. La presencia de policías de ambas fuerzas, juntos, llamó la atención de los transeúntes. Había, además, agentes de tránsito dispuestos a actuar en caso de que hubiera algún tipo de manifestación o corte de calle.

Los investigadores de la Metropolitana y del Cuerpo de Investigaciones Judiciales de la Fiscalía de la Ciudad reunieron pruebas sobre la existencia de una posible organización que actúa de manera coordinada infringiendo sistemáticamente el artículo 83 del Código Contravencional. Y que, además, comete delitos como evasión tributaria y lavado de dinero.

Satisfacción

Quienes estaban sorprendidos eran los comerciantes “legales”, que están sobre la avenida Rivadavia. “Damos la bienvenida a lo que se ha realizado; esperamos que tenga continuidad en el tiempo y que se pueda sostener”, dijo entusiasmado Marcelo Hotasegui, presidente de la Asociación Primera Junta Comercial de Caballito.

Sandra Mabel González miraba incrédula a través de la vidriera de su zapatería. “Ojalá esto dure para siempre. Caballito se ha convertido en un pequeño Once con los manteros, y la gente no quiere venir a la zona a comprar. Tienen miedo de que les roben. Hay días que no se puede caminar por las veredas”, aseguró.

 

El fiscal Cevasco aseguró que hasta diciembre había connivencia policial con los manteros. “En Caballito no solamente les cobraban por los espacios, sino por protección policial.”