Fallo inusual: irá preso un conductor particular que manejaba borracho y chocó

ALCOHOLEMIA 

12/10/2017 – Clarín – Mención fiscal a cargo de la causa, Federico Villalba Díaz, Fiscalía General de la Ciudad, Justicia porteña.

Seguridad vial. Nueva condena de la Justicia porteña.

Pablo Novillo pnovillo@clarin.com

Pasará ocho días en la cárcel por provocar un accidente en Belgrano y Huergo. El control de alcoholemia le dio cuatro veces el máximo. Los pocos antecedentes de prisión fueron casos de sólo 24 horas de arresto, y otros involucraron a taxistas.
Un hombre de 42 años que manejaba borracho y provocó un choque en el Bajo porteño tendrá que ir a la cárcel de contraventores durante ocho días. Así, se convertirá en el primer conductor particular en tener que cumplir una condena de prisión efectiva de más de un día, porque hasta ahora los pocos antecedentes fueron de taxistas y de otro conductor que sólo pasó 24 horas arrestado.
El caso ocurrió el martes 13 de diciembre al mediodía. El conductor manejaba su camioneta por la avenida Belgrano cuando al llegar a la esquina con avenida Huergo chocó de atrás a una pick up que estaba parada en el semáforo. Ninguno de los conductores terminó herido.
Primero intervinieron en el hecho los agentes del Cuerpo de Control de Tránsito, pero como el causante del choque estaba alterado y se puso violento tuvieron que llamar a la policía.
Al hacerle el control de alcoholemia encontraron que el automovilista tenía 2,11 gramos de alcohol por litro de sangre, más de cuatro veces el máximo permitido, que es de 0,5 gramos por litro. El vehículo fue inmediatamente secuestrado, y comenzó a intervenir la Fiscalía General de la Ciudad, en una causa por la violación al artículo N° 114 del Código Contravencional, que establece sanciones de $ 200 a $ 2.000 o de uno a diez días de arresto.
El fiscal a cargo de la causa, Federico Villalba Díaz, pidió una pena de ocho días de prisión efectiva en la cárcel de contraventores que funciona en Pompeya. A diferencia de un simple caso de alcoholemia positiva, en este episodio se evaluó la gravedad de la infracción, dado que el conductor estaba muy pasado del límite y provocó un accidente.
Mediante un juicio abreviado, el conductor aceptó su responsabilidad y que le dieran ese castigo, que empezará a cumplir a fin de mes.
Además deberá completar un curso de la Dirección de Seguridad Vial de la Ciudad y pagar las costas del proceso judicial.
“El conductor comprendió el alcance de su accionar y los daños que pudieron ocurrir. Sin perjuicio de ello se llegó a un acuerdo de pena ejemplificadora por el peligro creado.
Esta clase de condena está marcando una tendencia dentro de la Justicia, un claro mensaje, que es que el alcohol al volante siempre es una combinación nociva con graves consecuencias”, afirmó el fiscal Villalba Díaz.
Son muy pocos los casos de conductores con condenas de prisión por alcoholemia positiva, y según confirmaron en la Fiscalía General de la Ciudad, hasta ahora se trató casi siempre de taxistas, que por ley tienen que respetar la alcoholemia cero. El último antecedente ocurrió en agosto del año pasado, cuando le dieron diez días de cárcel a un chofer de 30 años que perdió el control del taxi y terminó subido a la vereda de Bernardo de Irigoyen y Moreno, en Montserrat. En cuanto a conductores particulares, sólo pasó un día arrestado uno que manejaba borracho en la autopista Perito Moreno (ver “Los primeros…”).
La alcoholemia positiva es la más común de las contravenciones que se cometen en la Ciudad, seguida por las denuncias contra cuidacoches, las de ruidos molestos y las de hostigamientos.
El año pasado hubo 3.812 casos de conductores borrachos, lo que dio un promedio de un positivo cada dos horas.
El 52% de los casos fueron detectados en Palermo, en segundo lugar Belgrano con el 16%, y en tercero Recoleta con el 7%. No es casual que estos barrios lideren el ranking, dado que en ellos están algunos los principales centros gastronómicos y de vida nocturna de la ciudad.
La condena al conductor se da en un momento en que volvió a discutirse si es conveniente bajar a cero la tolerancia para todos los conductores, por un proyecto de ley que presentó la Defensoría del Pueblo de la Ciudad. Mientras algunos sostienen que esta medida ayudaría a reducir la cantidad y gravedad de los choques, el Gobierno porteño y especialistas en seguridad vial afirman que la medida es impracticable porque, por ejemplo, los alcoholímetros tienen un margen de error que podría arrojar falsos positivos.
Además, y tal como anticipó Clarín, el oficialismo porteño confirmó que antes de fin de año enviará a la Legislatura un proyecto para endurecer las penas del Código de Contravenciones, en especial las multas económicas, porque no se actualizan desde hace 13 años y los montos quedaron muy retrasados producto de la inflación.

El conductor comprendió el riesgo.
La pena es ejemplificadora por el peligro creado” Fiscal Federico Villalba Díaz

EN NÚMEROS

3.812 casos de alcoholemia positiva fueron registrados el año pasado.
En promedio, detectaron a dos conductores por hora.

52% de esos infractores fueron hallados en Palermo. El segundo barrio fue Belgrano con el 16% y el tercero Recoleta con el 7%.

UN PARTICULAR Y UN CHOFER Los primeros contraventores en ir al calabozo, hace dos años

El 18 de julio de 2015 un conductur particular y un taxista inauguraron la cárcel de contraventores, ambos por casos de alcoholemia positiva.
El conductor particular fue un joven de 21 años al que detuvieron de madrugada en el peaje de Parque Avellaneda de la autopista Perito Moreno. La empleada de la cabina notó que tenía un fuerte olor a alcohol y que hablaba incoherencias.
Por eso llamó a la policía, que al hacer el control le encontró que el conductor tenía una alcoholemia de 1,7 gramos por litro.
El infractor aceptó un día de prisión y que le retuvieran el registro por tres semanas.
El otro caso fue el de un taxista peruano de 24 años, que chocó contra un auto en Flores. Le encontraron 2,3 gramos de alcohol por litro de sangre, casi cinco veces el máximo.
De hecho, por el estado de ebriedad no podía bajarse del auto. Lo conde naron a dos días de prisión.
La cárcel de contraventores queda en Beazley 3860, en Pompeya, donde antes funcionaba la editorial Santillana. La construyó el Consejo de la Magistratura de la Ciudad, y la abrieron en junio de 2015. Cuenta con seis calabozos para hombres y cuatro para mujeres, más consultorio médico, un patio al aire libre y salones de usos múltiples. La condena máxima puede llegar a 90 días.