Inteligencia artificial y blockchain abren el camino a la modernización judicial en el país

INNOVACIÓN

28/12/2017 Télam – Mención Ministerio Público Fiscal de la Ciudad de Buenos Aires, Juan Corvalán, fiscal general adjunto en lo Contencioso Administrativo y Tributario del MPF 

Un sistema de inteligencia artificial (IA) para predecir la solución de expedientes jurídicos simples y el uso de blockchain para generar contratos y certificarlos son dos de las iniciativas del mundo “legaltech” en Argentina, en un contexto global en el que especialistas consideran que las tecnologías están sacudiendo el ejercicio de la abogacía.
“El escribano es un rol que tiende a desaparecer, al igual que el del abogado. Pasaremos a ser traductores legales para que un algoritmo pase los términos a contratos”, dijo a Télam el abogado Damián Varela, que, junto a su colega Guillermo Navarro, están impulsando en el país la innovación legal a través de las tecnologías.
Los profesionales están detrás del desarrollo de Nuxma, una plataforma que “en etapa de programación” ofrecerá servicios a personas y empresas, que podrán “generar, administrar y firmar contratos certificados con blockchain”, o cadena de bloques, la tecnología sobre la que se sustentan las criptomonedas como el bitcoin.
El abogado brindó un ejemplo práctico: “Si una persona quiere alquilar su casa puede contactar a su futuro inquilino online, hacer el proceso de verificación también online, generar el contrato y hacer el proceso de registro de identidad con firma digital”.
Este futuro desarrollo “se certificará con blockchain, algo que estamos trabajando con Signatura”, la startup argentina que funciona como una escribanía virtual.
La inquietud pasa por la posibilidad de que ese contrato “inteligente” de locación se judicialice.
“El Boletín Oficial está online, certificado con blockchain. Entonces ¿Por qué no podemos hacer lo mismo entre privados? Estamos trabajando en eso”, explicó Varela.
Contó además que su proyecto “interesa mucho a las financieras, que trabajan con pagarés y firmas certificadas, porque estamos posibilitándoles ampliar la cantidad de clientes al hacerlo todo online”.
“Pero la verdad que estamos en pañales aún. En Ciudad de Buenos Aires somos 80.000 los abogados matriculados. No se si llegan a 100 los que certifican de esta manera”, sostuvo.
En cuanto al uso de IA, la novedad legaltech en este año que termina la introdujo el Ministerio Público Fiscal (MPF) de la Ciudad de Buenos Aires, que presentó en noviembre el programa Prometea.
Este sistema sirvió para predecir la solución de 161 expedientes expedientes jurídicos simples, con un “una eficacia de 98%”, afirmó Juan Corvalán, fiscal general adjunto en lo Contencioso Administrativo y Tributario del MPF.
“Entendemos la inteligencia artificial como la capacidad de analizar datos con mucha velocidad y proponer respuestas. No es la idea de este tipo de programas reemplazar a funcionarios judiciales y abogados”, aclaró el funcionario.
Sin embargo, un estudio publicado esta semana por la consultora McKinsey estimó que en Estados Unidos “el 22% del trabajo de un abogado y el 35% del trabajo de un asistente legal podrían ser automatizados”.
En ese país, el banco JP Morgan usa el software Contract Intelligence (COIN), que en cuestión de segundos “puede realizar tareas de revisión de documentos que les llevaron unas 360.000 horas completar a asistentes legales humanos”, informó una publicación del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).
Otra iniciativa es CaseMine, una empresa de tecnología legal con sede en India que complementa el software de búsqueda de documentos con lo que llama su “asociado virtual”, CaseIQ.
El sistema toma un informe legal y sugiere cambios para hacerlo más autoritario, al mismo tiempo que proporciona documentos adicionales que pueden fortalecer los argumentos de un abogado.
“En general, ha sido un año sobresaliente para las startups de tecnología legal, con un aumento de financiación de hasta un 43% durante los primeros tres cuatrimestres de 2017 en comparación con el mismo momento del año pasado”, reveló un informe de la entidad investigadora CB Insights.
En ese campo, la IA Watson, de IBM, y otra de Thomson Reuters “está siendo probada por algunos grandes estudios argentinos. El problema es que el sistema legal nuestro es súper codificado, y el estadounidense es mas simple, basado en jurisprudencia, entonces hay que hacerle adaptaciones al sistema, que además, es muy costoso”, sostuvo Varela.
Para el especialista, lo que sigue en este sector es el uso de la Internet de las cosas.
“Pero estamos muy lejos aún. Estamos hablando de IA y en Argentina, a lo sumo, lo que más encontramos son app judiciales”, analizó, y agregó: “Hay que seguir trabajando mucho en el ámbito legaltech local”.