Una manzana de Flores en pánico: a cinco meses de una explosión, un derrumbe

DAÑOS

27/02/2018 – Clarin

Se cayó parte de una obra en construcción e investigan un error humano.

En octubre, por un escape de gas, volaron cinco casas. Vecinos piensan en mudarse.

En Gavilán y Franklin, ayer, poco después de que se desplomó el frente y la estructura de la obra para hacer departamentos.

Federico Camps

Parte del frente y el andamio de una obra en construcción se desplomaron esta la mañana, en Gavilán y Franklin, Flores, y aplastaron a cuatro autos que estaban estacionados en la vereda. En la misma manzana, en octubre, cinco viviendashabían sido destruidas por una explosión provocada por unafuga de gas. Los vecinos dicen vivir una especie de déjà vu: están preocupados, tienen mucho miedo y algunos hasta piensan en mudarse.

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“La caída de mampostería desplazó hacia la vía pública protecciones que tenía la obra en desarrollo”, según explicaron desde Defensa Civil de la Ciudad a este diario. La estructura que se desprendió cayó a más de diez metros de la obra.
Obra desplomada. Demolían para hacer torres de departamentos y de cayó el frente y parte de la estructura. / Diego Díaz
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De acuerdo con lo que informaron a Clarín desde la Subsecretaría de Emergencias de la Ciudad, el derrumbe se habría producido por “un error humano que provocó la mala acción de una máquina topadora. Eso volvió inestable a la pared que se terminó cayendo, casi como en un efecto dominó”.

Por su parte, desde la Unión Obrera de la Construcción (UOCRA) le dijeron a este diario que habían denunciado problemas con la obra el 22 de enero, entre ellos, en andamios. También dijeron que detectaron que había que afianzar las partes inestables de la construcción en demolición. Que faltaba apuntalar medianeras y, entre otros, temas relacionados con la seguridad de los obreros, mantenimiento, control de orden y limpieza en la obra, clave para que no ocurran accidentes.

En el lugar, hasta hace más de treinta años, funcionó una fábrica de Bonafide. Ocupa casi el 75% de la manzana y estuvo abandonado desde ese entonces hasta que hace alrededor de cinco meses, cuando comenzaron las obras. Según pudo averiguar este diario, el plan es construir allí tres torres de departamentos y locales comerciales.
Panorama. Tras el desastre. / Diego Díaz
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Pese a los dos desastres en cuatro meses, no hubo víctimas fatales. Cuando sucedió la explosión, en octubre, no hubo que lamentar muertos ni heridos, aunque los dúplex y una casa que se vieron afectados en aquel entonces continúan inhabitables. Y ayer ningún obrero resultó lastimado y tampoco pasó un peatón por Gavilán cuando la enorme estructura se desplomó, de acuerdo con fuentes oficiales. Aún así, la mayoría de las familias que viven en las inmediaciones están asustadas.

Mirian Rivera es vecina desde hace 40 años de una casa ubicada justo enfrente de donde ocurrió el derrumbe. “Vivo con pánicopor lo que pasó en octubre y ahora más. Apenas pasó y escuché el estruendo, pensé que había explotado algo y se me vino a la cabeza el episodio del gas” dijo a Clarín. Y amplió: “Las paredes son viejas. Se veía que cuando golpearan en algún lado cercano… la pared que se terminó cayendo iba a ceder”.
Derrumbe en Flores. Asistencia en el lugar,. Gavilán y Franklin. / Diego Díaz
En tanto, varios vecinos contaron que piensan en mudarse. Entre ellos, Norma Ciotto, quien vive a pocos metros de la casa de Mirian: “Ya cuando sucedió la explosión, el año pasado, me quise mudar. Veníamos de lo del gas y ahora encima pasa esto. Cuando miré por la ventana y vi todo me hizo acordar a un atentado. Tengo miedo”. Y agregó: “Fue una sorpresa porque pensaba que esta obra venía a levantar el barrio. Hace años que la fábrica estaba abandonada y se metía gente a dormir ahí. Pero claramente esto no está bien organizado. No sé si están preparados para semejantes trabajos”.

Juan José trabaja hace cuatro años en un estacionamiento que está casi en la esquina de Gavilán y Neuquén. Dijo que llegó al lugar a las 13, cuando ya había pasado el derrumbe, pero comentó que, desde la explosión de octubre, en el barrio “existe la sensación de que puede pasar algo de nuevo”, y se mostró convencido de que este tipo de hechos suceden “debido a la falta de controles, tanto estatales como privados”.

A las 18 de ayer, los escombros habían sido removidos. La investigación sigue adelante.