El grooming avanza sin freno: se hacen 14 denuncias por día de acoso virtual amenores

GROOMING

18/03/2018 – Clarín – Mención Enrique Del Carril, de la fiscalía de cibercrimen de la Ciudad, fiscalía, Equipo de Delitos Informáticos de la Ciudad.
En 2017 se registraron 5000 casos, según datos oficiales. Clarín pasó un día en la Dirección de Delitos Informáticos porteña. Atrapar acosadores, una tarea difícil.

Gonzalo Herman
Micaela Ortega salió de su casa y se dirigió al acceso sur de la ciudad de Bahía Blanca. Estaba sola y esperaba encontrarse allí con una amiga que no conocía y con la que sólo había chateado por Facebook. No sospechaba que en realidad su “amiga” era Jonathan Luna, un groomer de 26 años que usaba perfiles falsos en la red social para engañar a sus víctimas.
Camuflado como una nena de 12 años, la misma edad que Micaela, Luna la convenció por chat para que se vieran y la invitó a su casa. “Te va ir a buscar mi primo”, le escribió. Micaela apareció muerta cinco días después.
Su cuerpo, hallado atado de pies y manos en un descampado, mostraba signos de 
violencia y asfixia por estrangulamiento. “No quería tener relaciones sexuales conmigo”, alegó Luna en el juicio que lo condenó a perpetua el año pasado.
A Micaela Ortega la mató el grooming.
Ella, como muchos nenes y nenas, fue víctima de este 
delito informático que consiste en adultos que buscan establecer lazos de amistad con menores en Internet, con el objetivo de obtener una satisfacción sexual mediante imágenes eróticas o pornográficas del menor. En los casos más extremos, esos vínculos pueden llegar a encuentros con consecuencias muy graves.
El 
grooming está muy extendido en redes sociales pero, paradójicamente, es poco conocido por los adultos.
El año pasado, un estudio de la ONG 
Grooming Argentina arrojó que sólo el 28,4 % de los argentinos conoce este tipo de acoso virtual infantil. El 39% de las 2.000 personas que participaron de la encuesta no sabía que era el grooming. Tres de cada diez personas directamente no tenían idea.
“El desconocimiento es tanto que en la mayoría de las comisaría no saben cómo tomar la denuncia”, dice Hernán Navarro, director de 
Grooming Argentina. Y agregó: “El delito va en aumento, por eso el hecho de que todavía haya pocas denuncias tiene que ver con que se desconoce de qué se trata esta modalidad: hasta ahora no ha habido políticas públicas sobre el tema”.
El crecimiento de los casos es otro dato preocupante. En 2017, según la 
fiscalía a cargo del Equipo de DelitosInformáticos de la Ciudad, hubo cerca de cinco mil casos en Argentina.
Es decir, casi 14 casos por día. “En tres años el número de denuncias aumentó más de un 60%”, cuenta Luis Angel Nocera, director de la Asociación Argentina de Lucha contra el 
Grooming.
¿Pero cómo se lucha contra este flagelo? Clarín visitó uno de los centros de investigación dónde se combate el 
delito: la Dirección de Delitos Informáticos de la Policía de la Ciudad.
Allí, cada día, un grupo de investigadores especializados realiza perfiles de los groomers, entre computadores especiales y programas diseñados específicamente para la cuestión.

Gabriel Ricci, subcomisario de la dirección, explica: “Se trata de ubicar al acosador a través de su IP, que es la puerta de salida que usa el usuario de una computadora cada vez que opera en Internet”.

“Esto muchas veces posibilita identificarlo, ya que el IP registra el día, la hora y el lugar desde donde se conectó el groomer”, agregó Ricci, mientras mira en la pantalla la ficha de un sospechoso, con todos sus datos. En la oficina trabajan varias personas, que se encargan de rastrear información, buscar direcciones y pedir informes a otros organismos especializados en el tema. Aún así, aclara, ubicar a los acosadores es una tarea difícil. Los investigadores tropiezan constantemente con barreras informáticas.

“Los groomers experimentados usan aplicaciones que borran el IP, con lo cual es imposible rastrearlos”, subraya Guillermo Mazza, técnico especialista de la policía 
porteña.
En estos casos, los expertos echan mano a otras técnicas que consisten en acumular y cruzar datos. “Son técnicas de rastreo de redes. Algunos de los datos que estos tipos ponen en sus perfiles falsos son verdaderos”.

“Estamos empezando a aplicar agentes encubiertos para cazarlos, lo cual ya está habilitado legalmente”, cuenta 
Enrique Del Carril, de la fiscalía de cibercrimen de la Ciudad. “Hay por lo menos un fiscal especializado en cada una de las provincias”, asegura. En el 2013, el Congreso incorporó “al Código Penal el delito de la práctica del ‘grooming’ referente a la utilización de medios electrónicos destinados a ejercer influencia sobre un menor para que realice prácticas sexuales explícitas o actos con connotación sexuales”. Las penas van de seis meses a cuatro años de cárcel.
Otro problema es que los groomers no tienen un perfil definido. “Puede ser cualquiera, de cualquier edad y profesión. No hay límites”, cuenta del Carril. “En general prefieren niños y niñas de entre 8 a 12 años. Usan el perfil de la víctima (gustos, tendencias, nombres de amigos y familiares) para crear su red y engañarla”, cuenta.

Según los especialistas, en la deep web hay manuales para saber cómo ser groomer o cómo seducir a un menor: hay hasta un día del groomer. “Es como una subcultura. Entre ellos sociabilizan, comparten material. Creen que lo que hacen no es 
ilegal. Les gusta ver y en la mayoría de los casos no llegan al contacto físico”, asegura Del Carril. Y advierte que los pederastas virtuales no solo usan todas las redes sociales para seducir a sus víctimas (Facebook, Twitter, Snapchat, Instagram y Youtube). También atacan en juegos de red, entre los cuales se encuentran Preguntados, Mundo Gaturro, Club Penguin, Petsociety, Classroyals, Juegos de Play Station 4, Saraha y Minecraft.

EN CIFRAS


28,4% saben de qué se trata el 
grooming, según una encuesta realizada el año pasado en todo el país.

39% había escuchado la palabra 
grooming, pero no sabía de qué se trata el ciberacoso sexual.

60% en tres años creció el número de denuncias, según datos de la Asociación Argentina de Lucha contra el
Grooming

8 a 12 años es la edad que por lo general prefieren los acosadores online, según los perfiles trazados por la Policía en base a los casos investigados.




CONSEJOS PARA ADULTOS


○ Conversar con los hijos sobre cómo se presenta y en qué consiste el 
grooming. Identificar juntos los peligros y hablar de cómo evitarlos.

○ Informarse sobre redes sociales que usan los chicos y aprender a usarlas para anticipar situaciones de riesgo. Conocer sus politicas de 
seguridad y cómo se instalan. Instalarlas en familia puede ser una buenaactividad.

○ Acordar lugar, hora y condiciones para estar cerca cuando los chicos usen tecnología.

Usar herramientas para impedir el acceso de los chicos a contenidos web que no sean convenientes para ellos.


○ Estar atentos a estados de ánimo. Ansiedad, temor, aislamiento pueden ser síntomas de que están siendo víctimas de abuso. Observar si apagan un dispositivo cuando alguien aparece o se sobresaltan.


○ Como adulto usuario, no compartir contenidos que expongan a la familia. Los hijos copian hábitos de los padres.


Perfiles. Una agente de la Policía Informática de la 
Ciudad en pleno cotejo de datos. Atrapar a los acosadores, dicen, es muy complejo.