Los “caza Uber”, sin límites: incendiaron dos autos en Almagro

UBER

18/10/2018 – Clarín 

Atacaron un supuesto vehículo de la app. También se quemó el que estaba parado adelante. 

El mismo método. Los atacantes volvieron a pintar la palabra “Uber” en la carrocería del vehículo.

Primero fueron protestas y piquetes.

Después, escraches. Siguieron con persecuciones y pedradas.

Luego, les tiraron ácido y hasta balines a los vehículos. Con la quema de autos, la violencia subió un escalón más. ¿Cuál es el límite de los “caza Uber”? Ayer, en Almagro, atacaron un auto que supuestamente trabajaba para la app, y se terminó incendiando también el que estaba estacionado adelante.

Durante la madrugada, dos vehículos particulares ardieron en Sánchez de Bustamante entre Rivadavia y Mitre. El primer auto incendiado fue un Chevrolet Prisma Joy, al que le alcanzaron a escribir con aerosol la palabra “Ube”, sin la “r”. El fuego se extendió a un Volkswagen Up estacionado adelante.

Los bomberos apagaron las llamas pero ambos autos quedaron muy dañados.

“En el mercado asegurador hay cuatro tipos de coberturas. Por norma, y como mínimo, un auto circula con un seguro contra terceros. Según este caso, por lo que se pudo ver, este tipo de póliza alcanzaría al Volkswagen y su empresa seguramente hará el reclamo. Si el Chevrolet tuviera un seguro contra terceros completo, lo cubriría también.

Además, están los seguros contra todo riesgo, que también cubren los daños parciales pero son más caros”, explicó a Clarín un broker que trabaja con las mas importantes empresas de seguros del mercado.

En Uber informaron que el vehículo dañado no trabajaba para la app: por lo menos hasta anoche no habían recibido ninguna denuncia de un chofer propio ni aparecía en su registro de vehículos. Y explicaron: “Además del seguro, Uber pide a los conductores licencia profesional, certificado de antecedentes penales y constancia de Monotributo”. Agregaron que, mediante una aseguradora, les ofrecen a sus choferes la opción de contratar una póliza con “un límite de responsabilidad civil de $ 18 millones y cobertura de accidentes para hasta cuatro ocupantes”.

En territorio porteño, Uber funciona de manera irregular, porque la normativa local no ampara el uso de la aplicación. Desde el desembarco de esta empresa -en marzo de 2016- los taxistas emprendieron una cruzada en su contra. Así fue que de las protestas en las calles se derrapó a un nivel de violencia inadmisible.

La Justicia, por su parte, avanzó con algunas causas contra agresores.

El mes pasado condenó al taxista Miguel Ángel Beno a dos meses de prisión en suspenso y a dos años de tareas comunitarias porque él reconoció haber dañado un móvil de Cabify, aplicación que sí está habilitada.

Tras el fallo, la Secretaría de Transporte porteño le anuló el carnet profesional por 5 años y declaró la caducidad de la licencia del taxi. El caso ocurrió el 27 de octubre del año pasado, cuando Beno atacó con una gomera metálica un remís que circulaba por Palermo y le hizo estallar la luneta.

El conductor lo persiguió y mientras tanto dio aviso a la Policía, que logró detener al taxista.

En Transporte informaron que también le suspendieron provisoriamente la licencia a Martín Facundo Sensón, otro taxista que atacó a un Cabify. La sanción definitiva llegaría si la Justicia lo encontrara culpable.

Estos ataques se repiten. Dos semanas atrás, en Almagro, Villa Crespo y Flores, los “caza Uber” incendiaron cinco autos. Según confirmaron en la empresa, en lo que va del año ya hubo más de 750 agresiones: amenazas, escraches y hasta disparos. Y 250 han sido denunciadas formalmente en la Justicia.

En el país, la app registra semanalmente entre 2.500 y 3.000 conductores y 45.000 usuarios nuevos . En este contexto, en Mendoza se legalizó la actividad de Uber.