Prisión para la mujer que cargó con bengalas a su pequeño hijo

SUPERCLÁSICO: BENGALAS

28/11/2018 – Clarín – Mención fiscal Adriana Bellavigna, fiscalía N°6, Cuerpo de Investigaciones Judiciales de la Ciudad (CIJ).

La mujer que pegó bengalas al cuerpo de su hijo menor para esconderlas e ingresarlas a la cancha de River seguirá en libertad pero con una pena de 2 años y 8 meses de prisión en suspenso tras un juicio abreviado que acordó su defensa con la fiscal Adriana Bellavigna.

La fiscal dispuso que la mujer deberá abstenerse de concurrir con el nene a cualquier evento deportivo masivo, someterse a un tratamiento psicológico y realizar 48 horas de tareas comunitarias.
De todas formas, el juicio abreviado debe ser homologado por la jueza María Julia Correa.
El caso cobró notoriedad luego de que se viralizara en redes sociales el video en el que se ve a la mujer mientras adhería los dispositivos pirotécnicos al abdomen del menor. Ante esos hechos, la Fiscalía en lo Penal, Contravencional y de Faltas N° 6 de la Ciudad actuó de oficio.
La mujer había sido detenida el domingo por determinación de la jueza Correa, a cargo del Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas N°28. La detención se produjo luego de una investigación de la que participaron la fiscalía N°6, encabezada por Adriana Bellavigna, y el Cuerpo de Investigaciones Judiciales de la Ciudad (CIJ): el objetivo era dar con la identidad de la mujer que se veía en el video.
Para eso se usó software de tratamiento de imágenes y se cruzó esa información con datos obtenidos a través de redes sociales.
De esa manera, los investigadores dieron con la madre del menor, y la detuvieron el mismo domingo de la final postergada. Fuentes de la investigación confirmaron que anteayer hubo un allanamiento en la casa de la mujer, en Villa del Parque, en busca de pirotecnia. El menor, según pudo averiguar Clarín, permanece con su papá y sus tres hermanos.
En el caso del menor, cuya identidad permanece en reserva, también interviene el Consejo de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de la Ciudad. Hay fuertes sospechas de que, aunque no pertenece a la barra, la mujer sí tiene contactos cercanos con miembros de líneas secundarias.