Todo listo para prohibir a los cuidacoches y los limpiavidrios en la Ciudad

TRAPITOS

06/12/2018 – Clarín – Mención fiscal porteña Celsa Ramírez.

Duras sanciones si los trapitos son parte de una organización.

Pablo Novillo

La Legislatura porteña lo tratará la próxima semana. El oficialismo tiene los votos para aprobarlo como parte de una reforma integral del Código de Contravenciones.
La Comisión de Justicia de la Legislatura porteña firmó ayer el despacho para llevar al recinto la semana que viene la reforma al Código de Contravenciones de la Ciudad. Entre varios cambios, el más destacado es la prohibición de la actividad de los cuidacoches, un viejo objetivo del macrismo que, producto de que ahora cuenta con mayoría propia de legisladores en el bloque Vamos Jun tos, sí podría aprobar. También se sancionará a los limpiavidrios.
El proyecto será tratado el jueves que viene, en la última sesión ordinaria del año legislativo. Como para aprobarlo se necesitan 31 votos y Vamos Juntos suma 34, se descuenta que la iniciativa, presentada por el Ejecutivo local, saldrá sancionada.
Así, el macrismo conseguiría lo que no pudo en varias oportunidades en los últimos años, cuando presentaba la iniciativa pero no conseguía el consenso necesario. En 2011, de hecho, la oposición le retrucó con la aprobación de un registro para legalizar a los cuidacoches, que Mauricio Macri, entonces jefe de Gobierno porteño, tuvo que vetar.
El cambio ahora tendrá que ver con la redacción del artículo N° 79 del Código de Contravenciones. Hoy, plantea sancionar con uno o dos días de trabajos de utilidad pública o multa a quien “exige retribución por el estacionamiento o cuidado de vehículos en la vía pública sin autorización legal”.
El problema se producía a la ho- ra de demostrar que el trapito había exigido plata y no simplemente pedido una propina, porque esto obligaba a acumular declaraciones de testigos, filmaciones y otras pruebas.
Así, casi ninguna causa progresaba.
Pero ahora el artículo (que pasará a ser el N° 84) quedará redactado así: “Quien sin autorización legal ofrece o presta en la vía pública servicios de estacionamiento, cuidado de coches o limpieza de vidrios, es sancionado con uno a cinco días de utilidad pública o multa de 150 a 1.500 Unidades Fijas”. Es decir que el solo hecho de ofrecer el servicio ya es punible.
La sanción económica sería de entre $ 2.677,5 y $ 26.755, porque la Unidad Fija está determinada en $ 17,85.
Pero como varía según el precio del medio litro de la nafta de mayor octanaje en las estaciones de servicio YPF del ACA, a futuro la multa podría ser más cara.
Además, si se comprobara que los trapitos formaban parte de una organización, por ejemplo una barra brava, la sanción se eleva a entre 5 y 15 días de arresto, y se cuadruplica para los cabecillas de la banda.
Ese mismo castigo agravado corresponderá si los cuidacoches son hallados en los parques durante los fines de semana, o en un perímetro de hasta 30 cuadras a la redonda de los estadios cuando se desarrolle un evento deportivo o un espectáculo.

Ese mismo castigo agravado corresponderá si los cuidacoches son hallados en los parques durante los fines de semana, o en un perímetro de hasta 30 cuadras a la redonda de los estadios cuando se desarrolle un evento deportivo o un espectáculo, entre las tres horas previas o las dos posteriores al recital o el partido de fútbol. Además, si se probara la relación de los cuidacoches con una entidad deportiva, los dirigentes vinculados podrían afrontar una sanción de 5.000 a 15.000 Unidades Fijas, y podría clausurarse el club.
En tanto, la figura de los limpiavidrios hoy ni siquiera existe en el Código Contravencional. Se la incluirá justamente para sancionarla.
“Apuntamos a ser muy duros con las organizaciones de cuidacoches en los eventos masivos, tanto deportivos como artísticos, y entendemos que todos los bloques deberían acompañar”, afirmó Daniel Presti, legislador de Vamos Juntos y presidente de la Comisión de Justicia.
En los tribunales porteños venían reclamando desde hace tiempo una modificación de la norma. “Esta iniciativa es un buen camino para poner fin al abuso en el espacio público.
Los vecinos nos sentimos rehenes de la intimidación de los trapitos. La Justicia, especialmente los fiscales, podrán sancionar esta conducta mucho más rápido”, aseguró Alejandro Fernández, vicepresidente del Consejo de la Magistratura de la Ciudad.
De hecho, el año pasado la fiscal porteña Celsa Ramírez ordenó varios operativos contra trapitos en los alrededores de la cancha de Boca, y muchas causas terminaron con sanciones.
Pero para avanzar no usó el artículo de los cuidacoches sino otros, que penalizan el lucro en el espacio público, por ejemplo.w

Sin castigos. Por la redacción actual del Código, es muy difícil que avancen las causas contra los trapitos. La mayoría de los expedientes termina archivado. MARIO QUINTEROS

LAS CLAVES

○ Hoy sólo se puede sancionar al cuidacoches si se prueba que exigió el dinero, no si solamente pidió una propina.
○ A partir del cambio, el solo hecho de ofrecer el servicio ya es punible, y puede motivar la acción de la Policía y de los fiscales contravencionales.

OTRAS MODIFICACIONES Penas contra el ciberacoso y las pegatinas sexuales

La reforma del Código de Contravenciones abarca mucho más que la sanción a los trapitos y limpiavidrios. Gran parte de los artículos serán modificados para aumentar los castigos contra la violencia de género y aumentar la autonomía de las mujeres. Muchos de los cambios fueron consensuados con la oposición.
Una de las decisiones es prohibir las pegatinas de oferta sexual.
Las empresas de stickers que la promocionen serán sancionadas hasta con clausura.
Otra es duplicar las penas cuando las víctimas de acoso sexual sean mujeres o niños, o cuando los agresores sean dos o más personas.
También se creará la figura contravencional del ciberacoso, que enmarcará a la difusión online de imágenes o grabaciones íntimas sin consentimiento de todos los involucrados, también llamada “porno venganza”. El proyecto plantea agravar las sanciones previstas por hostigamiento cuando este sea llevado adelante por medios digitales.