La Ciudad deberá sumar estacionamientos para discapacitados en el Centro

CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

07/02/2019 – Clarín – Mención Fiscalía General porteña y de la Ciudad.

Lo ordenó un fallo judicial. Es porque no están previstos en las calles que fueron peatonalizadas.

El estacionamiento es uno de los problemas que padece la Ciudad. Y si además se trata de personas con movilidad reducida, el conflicto crece.

Un fallo judicial le ordenó al Gobierno porteño presentar, en 60 días, un plan que contemple espacios para que las personas con discapacidad estacionen los vehículos que cuenten con el símbolo internacional en el área peatonalizada del Centro La medida de la titular del juzgado N° 20 en lo Contencioso Administrativo, Cecilia Mólica Lourido, responde a una demanda de la Asociación Inquietudes Ciudadanas, y afecta la zona delimitada por Santa Fe, Leandro N. Alem, Rivadavia y Carlos Pellegrini.

La transformación del centro de la Ciudad busca revalorizar el área y crear más espacios de calidad para los peatones.

Para eso, se restringió el acceso de vehículos particulares y en gran parte de las calles se eliminó la circulación de colectivos.

Además, en 259 cuadras se sumó la restricción de ingreso de autos particulares entre las 11 y las 16, entre las que está el área abarcada con el fallo. El proyecto oficial busca extender ese horario entre las 9 y las 18, también en Tribunales y parte del Casco Histórico.

Para ingresar hay que tramitar un permiso que cuesta $ 1.560 y está destinado a quienes posean una cochera fija en la zona. Las personas con discapacidad que poseen el Símbolo Internacional de Acceso se encuentran exentas del pago del permiso, pero deben realizar el trámite para poder circular en el área restringida.

Sin embargo, el fallo judicial hace notar que el área carece de espacios para que esos vehículos estacionen. En una primera respuesta, según consta en el escrito, la Dirección General de Regeneración Urbana del Ministerio de Ambiente y Espacio Público indicó que el proceso de peatonalización contempla “la construcción y habilitación de dársenas aptas para el acceso y uso exclusivo” de vehículos que trasladen personas con movilidad reducida.

Sin embargo, la jueza destaca que las dársenas existentes cumplen con la función de “facilitar la carga y descarga de mercaderías, así como el ascenso y descenso de pasajeros; pero no tienen como objetivo servir a las personas con movilidad reducida que se desplacen en automóvil”.

Por eso, solicitó que en todas las calles en las que se rediseñaron las calzadas se prevea la construcción de dársenas para el estacionamiento de personas con discapacidad.

“Las personas con discapacidad o movilidad reducida representan el 10% de la población mundial. Para su integración, los Estados deben brindarles la posibilidad concreta de permanencia y tránsito en las distintas calles, sin los obstáculos que deben sortear a diario”, argumentó la jueza en el fallo.

Fuentes de la Ciudad le dijeron a Clarín que elaborarán un plan para sumar los estacionamientos. Mientras tanto, quitaron 400 lugares mal otorgados (ver “Dan de baja…”).
El fallo de la Justicia se conoce cuando aún persiste la polémica por los certificados truchos. Durante enero, personal de la Fiscalía General porteña y de la Ciudad realizó controles en la vía pública. Detuvieron a cinco personas por tener en el auto las obleas apócrifas.
Y en una causa por la falsificación de los documentos ya hay 13 imputados que irán a juicio.

Restricciones. En el Microcentro se prohibió la circulación de autos los días hábiles de 11 a 16.

PROBLEMAS DE PAPELES

Dan de baja 400 lugares reservados mal habilitados

La Ciudad ya lleva dados de baja 400 espacios reservados para discapacitados que habían sido mal otorgados. Según informó la Secretaría de Transporte porteña, algunos espacios tenían la autorización vencida, otros se retiraron porque sus beneficiarios habían fallecido, o bien porque la patente registrada en el cartel no coincidía con la del auto.
Los espacios eliminados son casi el 10% de los 4.200 de estacionamiento de este tipo. Para conseguir un permiso, la persona debe vivir con una deficiencia motora de los miembros inferiores y dificultad de traslación.