Estaba prófugo y cayó al evadir control

RESISTENCIA A LA AUTORIDAD

28/02/2019 – Diario Popular – Mención Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N° 20, Juan Rozas.

Lo habían cambiado a diez años y medio por secuestro.

Un ciudadano peruano que estaba prófugo desde 2008 -tras haber sido condenado a diez años y medio de prisión por un secuestro extorsivo de un comerciante cometido en el partido de Pilar, en agosto de 2002- fue detenido de manera fortuita en una vivienda del barrio porteño de Flores.

La captura se produjo cuando tres policías de la Ciudad de Buenos Aires realizaban un patrullaje de rutina sobre la calle Culpina y al ver en actitud sospechosa a dos hombres les dieron la voz de alto, aunque ambos se dieron a la fuga a la carrera.

Tras recorrer algunos metros, pudieron ser reducidos y detenidos, quedando a disposición del titular de la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N° 20, Juan Rozas, quien los acusó del delito de «resistencia a la autoridad.

En una audiencia oral, el fiscal pidió la prisión preventiva y el juez Ricardo Baldomar hizo lugar.

Cuando se solicitaron los antecedentes de uno de ellos, identificado como Manuel Rojas Godoy (de 45 años), se estableció que estaba prófugo desde 2008, luego de haber sido condenado por un secuestro extorsivo a diez años de prisión.

Rojas Godoy y un cómplice llamado Carlos Dávila Urbina fueron juzgados por el Tribunal Oral Criminal N° 1 de San Isidro por el secuestro extorsivo de Leonardo Guillermo Domínguez, un comerciante que estuvo privado de su libertad entre el 8 y el 10 de agosto de 2002 en una casa del barrio Manzone de Pilar.

Por ese hecho, el ahora capturado fue condenado a una pena de 10 años y seis meses de prisión y su cómplice a 10 años, ambos por el delito de «secuestro extorsivo agravado por la participación de dos o más personas».

La víctima del rapto contó durante el debate que desde un mes antes del secuestro se presentó en su casa varias veces un muchacho que le preguntó cómo hacer los trámites para un familiar que quería viajar al exterior.

Como él se dedicaba a la costura, supuso que se había confundido con un vecino que sí hacía esos trámites, pero como ese joven insistió y le ofreció dinero, él finalmente decidió concurrir a su casa en la localidad de Moreno, tras lo cual fue secuestrado.

Según se acreditó en el juicio, el hombre fue mantenido cautivo dos días en una casa de la zona de Pilar, mientras se le exigía dinero para el rescate a su esposa, pero logró ser liberado antes del pago por efectivos de la Policía Federal Argentina