“Tengo un problema sexual por culpa del Teto Medina”

VIOLENCIA DE GÉNERO

14/08/2019 – Revista Paparazzi 

“Hace un tiempito grabé cuatro conversaciones telefónicas a pedido de mi psiquiatra porque él me decia que yo hablaba de Marcelo desde el enamoramiento y que no era neutral.

Había mucha agresión en esas conversaciones que conservo”.

Noelia Santone

Durante dos años y medio, Ana Franco, prestigiosa escritora, mantuvo una relación amorosa con Marcelo Medida. Y hasta pocos días atrás esperó el reencuentro, cuando saliera de la clínica de rehabilitación en la que está internado. Pero las circunstancias cambiaron y hoy no quiere saber más nada con el que fue uno de los grandes amores de su vida. Harta, en primera persona, cuenta la verdad de lo’ que habría padecido. “Marcelo me contactó vía Facebook con la excusa de que tenía un guión, con una mentira, a fines de 2016. El 1 de enero de 2017, vino a casa y parecía una persona agradable.

Al tiempo, algo muy movilizante para mí, me dijo, llorando, que había soñado con mi padre y la Virgen. El día que mi papá falleció, le puse en su bolsillo una estampita con la Virgen. Le mostré imágenes diferentes de Vírgenes, y cuando él me señaló la misma que le había puesto a papá, la Medalla Milagrosa, pensé que era una señal del destino. Me dijo que convivía con su esposa en el cuarto que había sido del hijo pero que en realidad no tenían ningún tipo de viñado. Yo no sabía que en todo este tiempo tuvo otra pareja. Hablaba de mí como de su novia, hacíamos planes. Me pidió cuatro veces venirse a vivir a mi casa y le dije que no, me asusté porque no me alcanzaban los percheros”.

-¿En los dos años y medio que estuvieron juntos, te habló de su consumo de drogas? -Me reconoció que consumía cocaína. Le dije que era grande, que me bastó ver un dibujito de jovencita de cómo destruye el cerebro ese elemento asqueroso, y jamás se me ocurriría tomar, que se estaba destruyendo el cerebro. Me decía que era consumidor social… Pero tuve muchos episodios. Mi psiquiatra le bajó el pulgar pero yo tenía una contra: Google y Yahoo. Me tienen escrachada, tengo un juicio que voy ganando, el caso Veronelli, pero es lento. Y si intentaba una salida con alguien nuevo, me buscaban en la red y eso me jugaba en contra.

-¿Teto Medina fue violento verbal o físicamente con vos? -Era violento verbal en algunos momentos. Me inventaba que le habían salido .grandes trabajos. Una vez intentó que consumiera, pero yo no lo hago. Se llevó varias tarjetas mías en desuso y parece ser que se usan para aplastar ese veneno. Hacía algo muy espécial: se arrojaba flatulencias inodoras y les po nía el nombre de mis ex. Y lo mismo con los eructos. Me decía que se tenían que ir a lo más bajo porque el rey de mi vida era él. A veces, cuando nos abrazábamos, me dejaba marcados moretones pero yo no me quejaba, eran parte del abrazo. El me decía una frase que a mí no me gustaba: “Te voy a arruinar”. Una de las cosas principales fue la violencia económica: me acorralaba. Me juraba porque sus hijos se murieran de cáncer que terna la plata que me debía y que me la iba a traer. Me pidió mucho dinero prestado, la cifra es importante. Un día se desmayó en mi casa, y yo le salvé la vida.

-¿Hoy estás esperando que le den el alta? -Estaba estudiando cómo tratar a un adicto, terna contacto con su hijo y con su abogado, iba a atestiguar a su favor. El día que Mónica Fernández salió a hablar en los medios (acusándolo de violencia de género), me pidió venir a quedarse en mi casa y se quedó hasta la madrugada. Me sentía incómoda, estaba shockeada, no sabía cómo reaccionar, salí varias veces y me llevé la llave de la caja fuerte, tenía miedo pero aun así el sentimiento estaba. Pero el último sábado a la tarde, me toca el timbre un hombre totalmente arruinado de parte de él, y me da un dinero. Y, el mismo día, me llama una amiga diciéndome que lo habían visto a Marcelo en un country de zona norte viendo, lo más tranquilo, un partido de rugby.

-¿Marcelo estuvo realmente internado en una clínica de rehabilitación? -Lo contacté al hijo diciéndole lo que sabía y me bloqueó. Lo peor de todo fue ir a la ginecóloga y descubrir que tengo un problema de índole sexual ocasionado por él, que me lo estoy tratando. Yo no me cuidaba porque me creía la novia. El me comentó que tenía una amiga psiquiatra y que le iba a pedir que le hiciera un certificado para no ir a declarar por el escándalo mediático. Y justo fue una doctora la que le hizo el certificado. En el último mensaje que me mandó me dijo que se iba a guardar por un tiempo.