Pese a un fallo, las apps de delivery siguen trabajando

CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

17/08/2019 – Clarín

Lo dictó un juez hace dos semanas contra Rappi, Glovo y Pedidos Ya. Aunque ya fue apelado, está vigente.

La sentencia ordena controles policiales y decomisar.

Rappi, Glovo y Pedidos Ya, las aplicaciones de delivery, están técnicamente suspendidas en la Ciudad de Buenos Aires. El fallo del juez Roberto Gallardo, quien dictó sentencia definitiva el lunes 5 de agosto, fue apelado por las empresas y por el Gobierno porteño, pero sigue vigente.

Sin embargo, en las calles se ven repartidores de esas firmas. Fuentes oficiales dicen que realizan controles y aplican multas.

El juez Gallardo, conocido por sus polémicas decisiones contra el Gobierno de la Ciudad, recibió una presentación de la Asociación Sindical de Motociclistas Mensajeros y Servicios y el viernes 2 de agosto, en plena feria judicial, suspendió la actividad de reparto en motos y en bicicletas. Dispuso que las empresas regularicen la situación del personal y cumplan con el Código de Tránsito y Transporte, bloqueó los pagos con tarjetas de crédito y ordenó que se hagan operativos policiales para decomisar mercaderías en caso de irregularidades.

Sucede que los repartidores deben tener casco, chaleco refractario, libreta sanitaria y la caja fija en la moto o en la bicicleta, ya que no la pueden usar como mochila.

Fuentes vinculadas a las empresas dijeron ayer a Clarín que trabajan “normalmente” y que incluso sigue vigente el pago con tarjetas.

También, que los repartidores no están sufriendo incautaciones.

Por su parte, fuentes del Ejecutivo porteño aseguraron que siguen adelante con los controles y que multan a aquellos que no respetan el Código de Tránsito.

Según información oficial, desde abril, en veinte puestos, se realizaron 7.667 controles a ciclistas y motociclistas que trabajan para aplicaciones.

Hubo 705 ciclistas y 425 motociclistas con infracciones.

Además, desde mayo, ofrecen cursos de educación vial específicos para deliverys. Los encuentros duran tres horas. Los hace la Secretaría de Transporte porteña y, desde fines de ese mismo mes, asistieron unos 700 repartidores.

La causa tramita en la Justicia en lo Contencioso Administrativo y Tributario de la Ciudad. El paso que viene será la respuesta de la Sala I de la Cámara de Apelaciones, que ya convalidó un primer fallo de Gallardo en este caso.

En abril, el juez le había ordenado a la Ciudad que prohibiera la actividad de Rappi, Glovo y Pedidos Ya hasta que cumplieran con las medidas de seguridad exigidas a partir de una modificación hecha en 2016 al Código de Tránsito y Transporte.

Además y se estableció un plazo para solicitar la habilitación para operar y su inscripción en el Registro Único de Transporte en Motovehículo y/o Ciclorodados.

El conflicto judicial comenzó antes, en diciembre, cuando firmas nucleadas en la Cámara de Empresas de Mensajería en Moto y Afines de la República Argentina, con el apoyo del sindicato del sector, iniciaron una acción de amparo para que se tomen “las medidas necesarias para regularizar el funcionamiento” de las mencionadas app e “implementar controles para que la actividad se desarrolle en acuerdo con la ley”.

Las empresas y el Gobierno porteño apelaron, como ocurrió este mes.