Le prohíben ingresar a una empresa al director por una denuncia de maltrato

MALTRATO – ACOSO

09/10/2019 – Clarín – Mención Ministerio Público Fiscal.

Decision inedita de la justicia.

No podrá acercarse a menos de 300 metros. Lo acusan 2 empleadas que habían pedido licencia psiquiátrica.

Javier Firpo

Multinacional. Los hechos habrían ocurrido en una firma global con base en Buenos Aires

Fernanda y Marcela fueron despedidas de su trabajo en septiembre. Ambas estaban cursando una licencia psiquiátrica. Quien tomó la decisión de echarlas fue el director de una empresa multinacional, con base en la Ciudad de Buenos Aires, que fue acusado por ellas de hostigamiento, maltrato y acoso laboral.

Las damnificadas Fernanda y Marcela -nombres de fantasía- denunciaron ante la fiscal penal Claudia Barcia que desde hace varios años -se estima que desde 2015- sufren violencia de parte del directivo.

Ahora la jueza Alejandra Doti, en una medida inédita, determinó que el acusado no podrá ingresar o acercarse a la empresa (a menos de 300 metros) por cuatro meses. La medida entró en vigencia este lunes.
Según fuentes del Ministerio Público Fiscal, esta sentencia “innovadora” “permite demostrar la asimetría y el abuso de poder que se evidencia con la preeminencia jerárquica del imputado respecto de las denunciantes”.
Fernanda y Marcela -quien tiene un embarazo de cuatro meses- se encontraban de licencia por el estrés sufrido en el ámbito laboral.

Según pudo averiguar Clarín, en la denuncia se detalla que el jefe golpeaba los escritorios cuando les hablaba, les gritaba, arrojaba objetos agresivamente, exigía que le den sus teléfonos celulares para revisarlos y las llamaba fuera de su horario laboral, además de obligarlas a realizar tareas estando de vacaciones.

“Si hablan con Fulano, o no me ponen en copia en el mail, van a tener problemas conmigo”, “Son unas traidoras” o “Sos una pelotuda”, eran algunas de las frases recurrentes del director a sus empleadas, según consta en la causa. El acusado acostumbraba a citarlas en lugares fueras de la oficina -bares, por lo general- para “adoctrinarlas”. De no concurrir, las amenazaba con tomar represalias.

La obsesión hacia Fernanda y Marcela llegó al punto de que las obligaba a pasarle su ubicación física y específica cuando no estaban en la oficina.
También, a mostrarse flexibles e incondicionales para atenderlo las veces que él las llamaba, que eran numerosas al día.

Además había amenazas para otras mujeres de la empresa, a quienes amedrentaba con que, por ejemplo, no podrían cumplir con su horario de lactancia.

La fiscal, además, oficializó una denuncia por otra mujer que actualmente se encuentra con licencia psiquiátrica y no puede volver a trabajar por miedo. La jueza agregó como posibles víctimas al resto de las trabajadoras que aún asisten a la empresa y que por ser testigos en esta causa tienen miedo que el imputado las despida.

El hombre es el presidente de una sociedad anónima y maneja el directorio, aunque su situación en el cargo -según pudo averiguar este diario- camina por la cornisa y no parece tener futuro.

“A las mujeres les decía que no podían tener hijos, que no iban a tener privilegios por ‘su estado’ y que si se quedaban embarazadas, sería una traición que no perdonaría”, se filtró del círculo laboral.

Titular del Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas 24, de la Ciudad, Doti hizo lugar al pedido de la fiscal Barcia de prohibición de acercamiento y de todo tipo de contacto hacia las mujeres, acción que constituye un precedente para los casos de violencia de género, aplicando el artículo 24 inciso C de la Ley 26.485 de protección integral de las mujeres.

“Si hablan con Fulano, o no me ponen en copia en el mail, van a tener problemas conmigo… son unas traidoras… son pelotudas”.

Algunas de las frases que el director les habría dicho a las empleadas

OPINA UNA EXPERTA

Las mujeres son las principales víctimas

Las estadísticas indican que las mujeres son las principales víctimas de la violencia y el acoso laboral y sexual en los ámbitos de trabajo “y la experiencia muestra que hay pocas herramientas para afrontarlas. En este caso, tal vez por la repetición y las consecuencias graves en la salud, se llegó a la Justicia de la Ciudad y se consideró acreditada la situación de hostigamiento”, analiza Natalia Gherardi, directora Ejecutiva de ELA (Equipo Latinoamericano de Justicia y Genero).

Para Gherardi, lo más interesante “está en la determinación de priorizar la protección de las mujeres, garantizando la separación física del agresor. Sin embargo, estos temas necesitan abordarse en la primera oportunidad, para transformar una cultura que permite y sostiene malos tratos y agresiones a las mujeres (principales víctimas) y a los empleados en general. Si bien la violencia no se da solo de manera vertical, la violencia horizontal (entre pares es menos frecuente.