Las dos mujeres que lograron la condena a 10 años de prisión para el pediatra Ricardo Russo

ABUSO SEXUAL INFANTIL

07/11/2019 – Clarin.com – Mención Fiscal Daniela Dupuy, fiscal general Juan Bautista Mahiques.

Clarín reunió a la fiscal y a la abogada querellante del Garrahan. “Hemos perdido a la persona que más sabe de reumatología pediátrica del país”, dijo esta última durante la entrevista.

Vanesa López

Fiscal Daniela Dupuy y querellante María Susana Cicuzzi (Luciano Thieberger).

Dos mujeres lograron que el pediatra Ricardo Russo sea condenado a 10 años de prisión y reciba una “inhabilitación perpetua” para ejercer la medicina. A partir de la evidencia que ellas presentaron, el médico fue declarado culpable de tener, producir y facilitar pornografía infantil.

Al día siguiente de la sentencia, Clarín se reunió con Daniela Dupuy , fiscal penal especializada en delitos informáticos de la Ciudad, y María Susana Ciruzzi , abogada querellante del Hospital Garrahan . Trabajaron en forma conjunta o “codo a codo”, en sus palabras.

Se las nota agotadas, bromean con ponerle “Photoshop” a las fotos, pero están conformes con las consecuencias de tanto esfuerzo. “No es fácil transmitir investigaciones en entornos digitales. Ha resultado un desafío importante, en el sentido de misión cumplida”, arranca Dupuy.

Se les pregunta por el impacto mediático, pero Ciruzzi prefiere hablar de un “impacto personal” porque ella representa al Hospital donde Russo trabajó durante 26 años y desde 2008 fue el jefe del sector de Inmunología y Reumatología. Hasta que lo apartaron del cargo, cuando quedó detenido, en mayo de este año. “Para nosotros fue un baldazo de agua fría”, grafica.

Daniela Dupuy, fiscal penal especializada en delitos informáticos de la Ciudad (Luciano Thieberger).

Lo conocía bien de cerca. “Era cruzarnos todos los días, porque yo me iba a buscar un café, o él volvía de tomarse su café. Era un contacto permanente que tiene que ver con decisiones que hay que tomar sobre los pacientes, el cuidado de los niños, consentimientos informados”, explica quien, además de ser abogada, forma parte del equipo de salud y tiene contacto con los pacientes.

“Hemos perdido, quizás, a la persona que más sabe de reumatología pediátrica en el país . Formar a otra persona ahora, con toda esa experiencia, nos va a llevar años”, acota quien, durante los alegatos de apertura, lo calificó de «eminencia».

Aberrante. Esa palabra usa Dupuy para definir la evidencia que transmitieron –sin presencia de público ni de periodistas- durante el juicio. “Son imágenes y videos largos que duran mucho tiempo cada uno, de una violencia y un abuso sexual tan explícito que realmente fue impresionante para todos los ahí presentes”.

Entiende que hubo más de 1.500 víctimas diferentes , considerando a todos los “niños, niñas y adolescentes” que aparecen en las fotos y videos, siendo abusados o explotados sexualmente. Hay desde bebés hasta chicos de 12 años.

“Había un video de minutos u horas en el que un adulto abusaba, ejecutaba acciones sexuales, sobre bebés o niños”, explican. Ante la consulta de si van a investigar quién era ese hombre, Dupuy responde: “Desconocemos si fue producido en la Argentina”. Y agrega que todo ese material se envía a bases de datos, que se nutren entre sí, para luego detectar si sigue circulando este tipo de material y para asistir a las víctimas.

Además, descubrieron que Russo sacaba fotos en las playas . “Hacía foco y zoom a las partes genitales de las chiquitas que se encontraban jugando. Por ejemplo, cuando una nena hacía un pocito o se cambiaba la mallita saliendo del mar, él ahí apuntaba. Estaba como al acecho”, dice Dupuy.
Dentro del Garrahan, comprobaron que Russo hizo cuatro producciones de cuatro pacientes diferentes . Solo identificaron, con nombre y apellido, los casos de unas mellizas, cuyos padres están notificados, y siguen siendo atendidas en el Hospital.

La abogada y la fiscal durante el juicio contra Ricardo Russo (Maxi Failla).
Respecto al resto de esos nenes, “no se ve ni siquiera la carita”, dice Dupuy, porque “está enfocada la fotografía a las partes genitales”.

“Esas serían las víctimas directas. No pudimos individualizarlas, porque él simplemente sacó fotos de las partes íntimas. Sí pudimos comprobar que esas fotos se sacaron en su consultorio del hospital Garrahan y con su teléfono celular”, subraya la fiscal.

Además, en la computadora de su consultorio tenía más de 100 fotografías, que no fueron tomadas por él. “Era una especie de book de una pre-puber en situaciones sexuales” , detalla Ciruzzi.

María Susana Cicuzzi, abogada querellante del Hospital Garrahan (Luciano Thieberger).

Ante todo esto, ¿cómo reaccionaron los padres de los pacientes del Hospital? “ Hay dos investigaciones paralelas de papás que han venido a plantear su inquietud y se extrajeron testimonios, para que se investigue en forma separada”, responde Dupuy.

Por su parte, Ciruzzi señala: “En el hospital, inmediatamente, nos pusimos a disposición de los padres y armamos un comité de crisis”. Asegura que tienen “descartado que haya más fotos producidas dentro del hospital”. Y también rechaza la posibilidad de que haya, a futuro, otros casos como éste. » Es impensable que alguien más pueda tener una conducta de este tipo”, lanza.

“El hospital fue considerado víctima en toda esta situación. Es una situación que no hay forma de prevenirla, ni de pensar cómo prevenirla, más que con lo que ya hacemos comúnmente, que es cuidar a los niños”, sigue la abogada, convencida de que “ésta fue una excepción”.

“Vamos a mejorar los protocolos para la toma de fotografías, en eso estamos trabajando”, enfatiza. Descarta poner cámaras en los consultorios (porque eso “implica una intromisión” en la vida de los pacientes) y tampoco se van a controlar las computadoras del hospital ni revisar la vida on line de los médicos.

“Es impensable que alguien puede acceder desde la plataforma del hospital a este tipo de contenidos”, señala Ciruzzi. “Por lo que dijeron los peritos, no era factible descargarlo de la Intranet del Hospital, eso es imposible, sino que probablemente él lo había descargado de un pendrive o un disco externo y lo había guardado en una carpeta que estaba disimulada con el nombre de un conjunto musical”, continúa la abogada, en referencia a

«Tom Petty and the Heartbreakers».

En el plano de los delitos informáticos, el hecho no fue el más novedoso, ni el más emblemático. En la Ciudad hay tres fiscalías especializadas en cibercrimen. El 85% de los casos que siguen son de explotación sexual infantil.

“Mi equipo está acostumbrado a investigar este tipo de casos a diario”, subraya Dupuy, quien remarca que “no está sola”, sino que siempre ha tenido “un fuerte apoyo institucional del fiscal general –tanto el saliente, Luis Cevasco, como el entrante, Juan Bautista Mahiques- para llevar adelante investigaciones serias”.

La fiscal y la abogada durante el juicio contra Ricardo Russo (Maxi Failla)

Por lo general, son casos con una connotación trasnacional. Y la experta destaca que la Argentina ingresó el año pasado a la Convención de Budapest, con la posibilidad de tener ayuda internacional en estas investigaciones.

“De acuerdo a la cantidad de casos que tenemos, se dan particularidades muy parecidas a las de Russo . Muchas veces son personas que tienen un trabajo afín, con niños y niñas, o personas que son vistas como referentes, como un profesor de un arte marcial, o un profesor de un colegio, o casos dentro del ámbito intrafamiliar”, explica.

“Es variado el alcance general de los autores, pero sí me llama la atención este tipo de personalidades que son queridas, a nivel familiar o laboral. De alguna manera, manifiestan una imagen que la gente respeta. Y esa imagen tapa otros hechos aberrantes”, concluye la fiscal.