Recuperan restos de un gliptodonte en un colegio abandonado en Lobos

PATRIMONIO HISTÓRICO

03/12/2019 – La Prensa – Mención Unidad Fiscal Especializada en Materia Ambiental (UFEMA) a cargo del fiscal Blas Matias Michienzi.

El caparazón de un gliptodonte, un mamífero que se extinguió hace más de 10.000 años y cuyo valor en el mercado negro es de tres millones de pesos, fue recuperado por la Policía de la Ciudad en un operativo realizado en la localidad bonaerense de Ernestina, a pocos kilómetros de Lobos, informaron fuentes de la investigación.

Ocasionalmente, los caparazones aparecen enterrados en la tierra.

Este caso fue diferente. Esta semana, la Policía de la Ciudad recuperó los restos de un ejemplar entre los pupitres y pizarrones de un colegio abandonado en la localidad bonaerense tle Ernestina, a pocos kilómetros d^ Lobos.

El caparazón del Gliptodonte Glytodon Reticulatus, que tiene una dimensión de un metro y medio de largo por un metro de alto, fue encontrado en un colegio abandonado, instalaciones que eran utilizadas con fines de ‘turismo aventura’. La denuncia había sido realizada ante la Unidad Fiscal Especializada en Materia Ambiental (UFEMA) a cargo del fiscal Blas Matias Michienzi luego de que un grupo de exploradores urbanos difundiera por redes sociales la presencia de los réstos.

Ante esa situación, la UFEMA ordenó una serie de investigaciones al personal de la División Operaciones Especiales Requeridas por el Ministerio Publico Fiscal de la Policía de la Ciudad que tras unas tareas de relevamiento de redes sociales y estudios de campo logró identificar la ubicación.

El procedimiento se llevó adelante con personal de la División Operaciones Especiales Requeridas por el Ministerio Público Fiscal junto a un arqueólogo y un paleontólogo, a partir de la intervención del Juzgado PenalContravencional y de Faltas N~ 1, a cargo del Dr.
Rodolfo Ariza Clerici.

Los restos, cuya recuperación se hizo en el marco de la ley 25.743 de Protección de Patrimonio Arqueológico y Paleontológico, serán remitidos a la sede de la Dirección General de Patrimonio, Museos y Casco Histórico de la Ciudad.

En abril de 2018, paleontólogos del museo municipal Pachamama recuperaron restos fósiles de un gliptodonte del tipo Doedicurus, el más grande que existió hace unos 24.000 años en la zona de Mar Chiquita. El rasgo particular de los Doedicurus es su tubo caudal, que utilizaban para la defensa y que podría haber tenido unas grandes púas en su extremo. Los restos, parte de la cadera, fueron hallados por el pescador Alfredo Magadán.

En octubre de este año, un grupo de amigos encontró en el barrio de La Flecha de Ezeiza un caparazón completo mientras pescaban a la vera de un arroyo.