Ataque homofóbico a dos jóvenes en Villa Urquiza

DISCRIMINACIÓN

04/12/2019 Diario Popular

Los dos varones estaban en una plaza, donde los increpó un hombre de unos 60 años, que a puro latigazo les gritó: «Están haciendo algo asqueroso, no tienen derecho a estar acá».

Una de las víctimas logró reducirlo.
Dos jóvenes que se besaban en una plaza del barrio porteño de Villa Urquiza fueron agredidos a latigazos por un hombre, en medio de un violento ataque de características homofóbicas, que fue denunciado ante la policía.
El incidente, que se produjo en una plaza situada en Holmberg al 2500, en esa zona del norte de la Ciudad de Buenos Aires, terminó cuando uno de los integrantes de la pareja de jóvenes logró reducir al agresor, gracias a sus conocimientos de artes marciales.
El otro integrante de la pareja recibió algunas heridas sangrantes de latigazos, sobre todo en las piernas, pero se encontraban en buen estado.
«Váyanse, son unos desubicados», les gritaba el agresor, un hombre de unos 55 años, según contó Brian, un joven de 27 años que es uno de los damnificados, quien aseguró que denunciará el incidente ante el Instituto Nacional contra la Discriminación (INADI).



Autodefensa «Nos exigía que nos vayamos porque estábamos haciendo algo asqueroso y que no teníamos derecho

a estar en ese lugar juntos. Incluso nos dijo que nos fuéramos a escondernos», contó Brian, en declaraciones al canal TN.
Según explicó, se encontró en una segunda cita con Ariel, al que definió como una persona que está «conociendo», en un parque público y les llamó la atención la presencia de un hombre en una camioneta «muy linda», que le dio un abrazo a un nene de unos nueve años.
«Al rato esta persona volvió caminando con un látigo y un sombrero de paja», recordó una de las víctimas, que sostuvo que luego los empezó a atacar con el arma compuesta por paja trenzada, con una punta metálica, «como si estuviéramos en el siglo pasado».
El joven logró defenderse: «Tenía un dominio muy hábil de ese instrumento. Cuando me quiso dar un segundo latigazo lo pude reducir, le apliqué una llave y lo tuve retenido en el piso durante 15 minutos.
Yo quería que se lo lleve la Policía, porque creo que fue algo premeditado».
«Una empleada de seguridad de la sede comunal (frente a la cual ocurrió el hecho) vio todo, pero cuando me acerqué me dijo que no, que vaya al CGP en horario de atención a pedir por las cámaras de seguridad», acusó el joven agredido.
Sin embargo, ante la falta de intervención policial y el hecho de que el ánimo del hombre parecía calmarse, Brian recibió una llamativa explicación del mismo agresor: dijo que su sobrino le había preguntado qué estaban haciendo y por qué se besaban dos hombres en la plaza.
Cuando la Policía acudió al lugar, el atacante ya se había ido, por lo que no fue detenido. «Aparentemente se llama Héctor, conducía una Fiat Ducato de color blanco y violeta», expresó Brian, quien remarcó que el ataque homofóbico pudo haber tenido consecuencias más grayes si él no hubiera sabido artes marciales.



Armado

De hecho, en su cuenta de Instagram, el joven confió que «la familia le recriminó que si tenía su arma encima nos pegaba un tiro» y apuntó: «Es una persona que no tiene medida, es peligrosa y está suelta».
«Yo cuento con herramientas para defenderme, pero si esto le pasaba a una persona que no sabe defenderse y no tiene poder de reacción, podría haber pasado una desgracia», señaló Brian.

«Su familia le recriminó que si estaba con el arma encima nos pegaba un tiro. Es una persona peligrosa que está suelta», reclamó Brian, una de las víctimas.